*VALERIA* Bill abriendo y cerrando sus ojos no podía entender lo que le decía, o simplemente no quería entender. Era algo imposible que yo, una simple chiquilla estaría con un mafioso temido. —Riccardo me protege, por ahora. Pero necesito que estés conmigo, Bill; tú sabes demasiado sobre todo esto y corres el riesgo de que te lastimen, incluso de que te maten. Déjame protegerte a ti también, por favor, confía en mí —le supliqué, con la voz cargada de urgencia. —¿Y cómo piensas sacarme de aquí? Es imposible. Tus tíos me vigilan constantemente, cada uno de mis movimientos está controlado. Sé que moriré en sus manos cuando te marches, no quiero ser una carga —me respondió Bill, resignado pero a la vez preocupado por mi bienestar. —No voy a permitir que te hagan daño. No lo permitiré, Bil

