Si quieres celeste, que te cueste.... Y no se que tantos otras frases se cuelgan del hablado popular. Nada más real que esa. Al día siguiente cuando me levanté miré a un hombre sonriente, estaba tan feliz, me besó en mi frente y me dijo : —Cariño, hoy yo te prepararé los huevos con tocino que tanto te gustan. —¿Te parece?—Después de un gran momento de silencio le dije. —Benjamin, nada ha cambiado entre nosotros, por favor, no estés entusiasmado conmigo. —Lo dije por que me sentía culpable de haberme acostado con el marido de mi hermana. Me miró con tantas y tantas interrogantes, yo lo miré y él me mantenía la vista a mi rostro. Se acercó rápido a mí y me abrazó. Quedé allí sin moverme y es que su contacto me gustaba, así como me gustaba su olor y su trato de enamorado, pero ¿A quién en

