Los ojos de Benjamin echaban chispas por todas partes, él sabía que no debía seguir durmiendo al lado de esta mujer, pero algo hizo que dejara la fiesta y volviera a casa. Pues su alma y mente estaba más aquí que en el mismo cóctel al que había asistido. Cuando él acababa de llegar, recibió la llamada de su trabajadora, de Mildred, ésta le dijo : Sr. Solhonsky ¿Pasa algo con la señora Lía?—Por qué su empleada le preguntaba por su esposa? ¡Bueno casi ex esposa, a cómo iban las cosas! Pensó retraído al recordarla suspirando hoy. —Sr. Benjamín, usted puso cámaras de seguridad en la habitación de su hijo, usted mismo compruebe —Dijo la empleada. Esa clase de propuesta me hace pensar en una sola cosa, hay problemas! —Voy hacia el baño y sacó mi móvil, quiero ver las cámaras de video que he

