Kathleen: Abro los ojos de golpe, odio en lo que se han convertido mis sueños, o bueno, ya no son sueños, son pesadillas, visiones de lo que ocurrirá, algunas veces sobre su muerte, otras veces sobre mi locura. Me pongo de pie mientras froto mi rostro intentando despejar mi mente; camino al baño, necesito una ducha con agua fría. - Hola Kathleen –dice Lycka cuando salgo del baño, ella ya se ha cambiado, es una suerte que le quedé mi ropa, al menos así no sería un desperdicio. - Hola Lycka, vamos a desayunar –digo terminando de colocarme el traje de los Centuriones, a pesar de que no me gusta que se marque mi figura, el traje es mucho más cómodo para pelear, cuando practico con mis habilidades no es tan necesario, pero hoy era combate cuerpo a cuerpo, y era más fácil moverme. Bajamos la

