Kathleen: El día de la batalla ha llegado, sólo que esta vez no tuve un buen descanso, porque dormí muy poco, pero no me siento cansada, al contrario, me siento llena de energía, y no sé si es por lo que haré o porque hoy todo terminará. - Hola Kathleen –dice Lycka cuando me termino de poner el traje de los Centuriones. - Hola Lycka –digo acercándome a ella–. Sé que mi muerte causara un gran dolor en mis padres, así que te voy a pedir que los apoyes, ellos te han tomado mucho cariño, así que quiero que te vuelvas como una hija para ellos –la miro suplicante. - Sabes que no va a ser lo mismo –dice, la tristeza en sus bonitos ojos pardos. - Lo sé, pero ellos tendrán que aceptarlo –digo tragando el nudo que comienza a formarse en mi garganta, sacudo la cabeza deshaciéndome de esa idea, “

