Kathleen: Abro los ojos para encontrarme en una extraña habitación, siento un pequeño dolor en la parte posterior de mi cabeza. - Me alegra que despertaras –dice la voz de un hombre, uno que conozco demasiado bien. - ¿Qué está pasando aquí? –pregunto confundida, ¿él estaba aquí para rescatarme?, ¿también tenía alguna clase de habilidad de la que no me hubiese enterado? - Me sorprende que no lo sepas a estas alturas –dice con una sonrisa malvada, muy diferente al chico amable que conozco, parpadeo un par de veces, y entonces todo hace clic en mi mente, niego, no podía ser verdad. - ¿Por qué? –es lo primero que sale de mi boca–, creí que Keifer era tu amigo, yo te consideraba un amigo –digo con tristeza. - La única razón de estar cerca de él, era para acercarme a ti –dice como si nada

