*Narra León* Encontrarme de frente con la persona que ata a mi hijo a este sitio era algo que no había previsto de esta forma. Si bien tenía la certeza de que la encontraría, intuir que ha compartido con ella más tiempo del que me hubiese gustado me dio a entender enseguida que haría más complicado mi trabajo de regresarlo a Rusia. –Por favor señora, necesito conversar a solas con mi hijo, le agradecería se encamine a su habitación. –Le digo a la mujer –Esta es su habitación León –me responde mi hijo que se encamina hacia mí con su acostumbrada altivez–, si alguien debe salir de aquí eres tú. –Tranquilo Alonso, estaré fuera un rato. –Le dice la susodicha conciliadora regalándole una sonrisa que no hace sino despertar en mi fastidio cuando el toma su rostro en sus manos y planta un cast

