*Narra Mila* Luego de esa inigualable propuesta acompañada por los vítores del público terminaron la puesta en escena como de costumbre, tiempo que le dió a mi ahora prometido el espacio para cambiarse con su elegante smoking y atender a la prensa e invitados. –¡Mila, hija! –volteo y veo a mis padres correr hacia mí a abrazarme, debo hacer un esfuerzo enorme por no llorar –Mamá, papá ¿Qué hacen aquí? –Desde hace semanas que no los veía, me toma por sorpresa el hecho de que estén en este sitio y que hayan vivido conmigo toda esta experiencia. –Hace unos días Alonso nos llamó y nos pidió nuestra bendición, nunca pensé que ese muchacho todavía te siguiera queriendo –relata emocionado mi padre Salvador, un hombre que al igual que yo el hecho de demostrar sus sentimientos le es algo complic

