Narra Alonso Aquí me encontraba en casa después de un tiempo, que, para mí, fue eterno, el no verla y era lo único que quería. Tenía ganas de preguntarle a Denisse por ella, sin embargo, no me atrevía. Hasta que ella bajó, tampoco me atrevía a mirarla. Me saluda y le respondo diciéndole que venía por unos documentos, cuando en realidad era sólo el pretexto. Estaba desayunando tranquilamente, cuando de la nada, Denisse grita diciendo que mi bonita tenía fiebre, eso sí me preocupa. —Deberías quedarte a descansar. —Le digo sin sonar preocupado, cuando la verdad es que si lo estoy y mucho. —No es grave, así que por favor no se preocupen. En verdad voy a estar bien. — Es muy terca. Se levanta rápido y eso causó que se desmayara. —¡Por dios! ¿Qué hacemos? —El ama de llaves se ve mu

