Narra Joanna Se me juntó bastante el trabajo y creo que saldré un poco mas tarde que los demás, me gustaría llevarme parte a casa, pero la verdad no me apuraría. Así que mejor aquí. —Hasta mañana, Joanna. —Se despide mi jefe. —Hasta mañana, sr. Mondragón. —Le digo y de va. —¿No te iras a casa? —Me pregunta Irene. —Aun no. Tengo mucho trabajo. —Digo haciendo una mueca. —Muy bien. Nos vemos mañana. —Asiento y también se va. Así que me he quedado sola, Alonso tiene rato que se ha ido. ¡Dios! Aun no puedo creer que ya se haya olvidado de mí tan pronto. Aunque… —En parte fue mi culpa. … No sé cuanto tiempo a pasado, pero miro la hora y ya es bastante tarde. —¡Dios! ¿Cómo no me di cuenta antes? Y para colmo, esta un diluvio que espero pase un taxi. Ya debería comprarme un carro.

