Narra Alonso Tuve que viajar para tratar de olvidarme de Joanna, ella no quiere saber nada de mí y por eso tomé este vieje como pretexto. Me encontraba en un bar tratando de ahogar mis penas, hasta que la conocí a ella. —Hola. ¿te puedo hacer compañía? —La miro y es una mujer muy guapa, sé que no está bien utilizar a otras personas para olvidar a la que aún se ama. —Por supuesto. —Le digo y ella toma asiento junto a mí. —¿Ahogando penas? —Pareciera que leyera mi mente. —A una mujer prohibida. —Digo sin dar mas detalles. —Si quieres, te puedo a ayudar a olvidarla. —Es realmente hermosa, sin embargo, no sé si esté listo para dar este paso de olvidar a Joanna. Ella cree que no la amo, que soy un mujeriego, pero no fue así, no desde que comenzamos a vernos mas seguido. Sin decir una

