Ximena Ella decidió mejor dirigirse a donde su mejor amiga Mia, para discutir sus dudas y contarle todo lo que recordaba de esos sucesos, que incluso le llagaban recuerdos mientras conducía… Recordaba estar bailando con muchos hombres, y a los que se la querían llevar les parecía con cara de galanes que cambiaba a demonios con el juego de las luces. Se encontró con su amiga unas cuadras antes. Le estaba comprando paquetes de papas fritas a un muchacho de ojos verdes que las llevaba en un triciclo de carga, algo como un ciclo camión. —Hola, Mia, Tengo que contarte algo, te juro que te irás para atrás. —¡Amiga, me tenías muy preocupada! Te llamé un millón de veces, salí a buscarte, solo que me encontré a este apuesto repartidor que me provocó de comer unos snacks. Sabes que cuando me pre

