Amal hizo una reverencia. —Salam Aleikum —dijo ella de manera respetuosa—. Yo intermediaré por mi señora, la cual agradece profundamente este cordial recibimiento. Horus asintió con respeto. —Es un gusto tenerla hospedada en el hotel de mi amiga Hera. Y ahora que nuestra empresa será la responsable de su seguridad, lo es aún más. Yo soy Horus Hardwick, CEO de esta empresa. Amal sabía perfectamente quién era. Con ayuda del ministro habían investigado a los hermanos Hardwick y que Herón pertenecía a esa familia, pero su señora aún ignoraba ese vínculo, pues se había negado a leerlo. Hafsa, desde su lugar, observó con atención a los presentes. Buscó de manera lenta a su salvador. ¿Cómo era su verdadero rostro sin pasamontañas? Su vista saltaba de persona en persona, analizando sus faccio

