Capítulo 8

1032 Palabras
—Lo siento –dije avergonzada, mientras me separaba y me limpiaba las lágrimas caían, él parecía como si estuviera en otro mundo Los siguientes minutos estuvimos en silencio, en mi cabeza solo pensaba lo que había pasado hace unos minutos —¿Cómo es posible que con solo desearlo se haya cumplido? –susurré para mí misma  —Estas desarrollando tus poderes –entonces miré a Niall analizando lo que acaba de decir —¿Qué? – —Cada vampiro tiene un poder especial, el tuyo es hacer que las cosas sucedan –estaba confundida  —Moverlas de un lugar a otro, tienes el poder de movilizar mentalmente las cosas Galia –estaba sorprendida por aquella explicación —Es un poder muy raro, solo algunos poseen aquel poder y créeme que no hay muchos – —¿Cómo si fuera un vampiro especial? –pregunté sin poder creerlo, él asintió y puso un mechón rebelde que caía por mi cara detrás de mi oreja, me sonrojé   —¿Cuál es tu poder? –le pregunté tratando de cambiar de tema —Hipnotismo –me sorprendí —Puedo hipnotizar a la gente, solo necesito mirar a los ojos y decir lo que quiero que haga y lo hace. Cuando salen del trance no recuerdan nada – —Eso es sorprendente –es lo único que pude decir —Quizás –dijo desinteresado —Niall –lo llamé y me miró —Yo... yo lo siento –dije volviendo a sentirme mal por haber deseado eso —Yo no tenía ni la mínima idea de que esto pasaría –bajé la mirada —Perdóname –dije en susurro, volviendo a apoderarse la vergüenza en mí. Sentí como la mano fría de Niall levantaba mi barbilla haciendo que lo mirara a los ojos —No fue tu culpa, bueno si, pero no sabías que tenías ese poder y menos yo, así que no te sientas mal –dijo con voz dulce, asentí haciendo que me perdiera en sus ojos color cielo Porque tenía que ser tan guapo Esperen ¿Qué? ¡Qué demonios acabo de pensar! j***r, me estoy volviendo loca, me regañé a mí misma mentalmente —Ah... yo... –dije mientras me levantaba del piso y Niall imitaba mi acción —Tengo que ordenar mi cuarto, si eso –él asintió y me dirigí a mi cuarto                                                                                             ***** Al fin terminé de limpiar mi cuarto, estaba cansada. Quise utilizar mi nuevo poder para ahorrar tiempo, pero no pasó nada, estuve intentando como cien veces, pero nada y tuve que hacerlo a la antigua, con mis manos Me asomé al espejo y me sorprendí al ver mi reflejo Si podía verme en el espejo, mi mirada se desvió hacia mi cabello parecía un nido de pájaros y con mis manos empecé a arreglarlo Por lo menos hasta que esté decente   —Veo que ya terminaste –di un pequeño respingo para encontrarme con Niall observando mi habitación que había quedado limpia —Ajá –dije mientras me seguía arreglando mi cabello —Por cierto, gracias por ayudarme –dije sarcástica, mientras él soltaba una risa —Es tu cuarto, preciosa –dijo burlándose —Siempre debe estar ordenado, ¿Qué no te enseñaron a ser ordenada y limpia? –preguntó alzando una ceja —¡Claro que sí! –chillé —Si no me hubieras tirado ese vaso con agua, estaríamos ya en el bosque cazando –  —Tienes razón, pero fue divertido –dijo aguantando una risa, rodé los ojos  —Si, pero más divertido fue ver la pluma en tu garganta –dije burlona y su rostro se volvió serio —Ya no están divertido, ¿No? – —Vámonos - dijo con tono frío, mientras se dirigía a la puerta trasera para ir al bosque, rodé los ojos, me miré por última vez y lo seguí                                                                                             ***** —¡Qué no es mi culpa! –le grité  —¡Claro que es tu maldita culpa! –me gritó Sin duda estaba molesto, yo y mi maldita bocota Niall puso en marcha el carro —Ahora no nos queda más remedio que ir a la ciudad –me congelé  A la ciudad... pero... pero estoy en mi forma vampiro —¡Maldita lluvia! –exclamó molesto —Tenías que pedir que lloviera –me miró molesto —Lo siento, ¡¿Sí?! –le respondí cansada de sus regaños —No sabía que volvería a funcionar, estuve como cien veces intentando de que las plumas de mi cuarto desaparecieran, pero ¡Nada pasó! –exclamé frustrada al recordarlo –Malditos poderes –me dije a mi misma —¡Tenías que cumplir con la lluvia, pero no con las plumas! –grité al cielo Niall se limitó a bufar y nos quedamos en silencio. No sé a dónde íbamos, me limitaba a mirar por la ventana, no sé cuantos minutos llevaba manejando, hasta el carro paró Estábamos en una especie de callejón, Niall apagó el motor y bajó. Yo me quedé en el auto sin moverme, lo observé que rodeaba el carro y abrió la puerta para que yo bajara, pero no iba a bajar —¿Esperas una invitación o qué? -preguntó alzando una ceja, rodé los ojos Salí del auto Fue un error haber salido, porque nuestros cuerpos quedaron muy cerca, nos miramos a los ojos. Así que me armé de valor y rompí el contacto visual, dando un paso hacia el costado —No puedo entrar al club, si es lo que pretendes. Acaso vistes como me veo –me miré y luego a él —Aún tengo el aspecto de vampiro Niall ¿Cómo voy a entrar así? – Comprendió lo que dije y me paso sus manos por su cara y cabello frustrado parece que no se acordó de ese minúsculo detalle   —Mierda –dijo frustrado  —Con maldecir no cambiaran las cosas –dije, me miró molesto    —Nos tendremos que adelantar –susurró para sí mismo y luego me miró —Escúchame Galia, te vas a quedar en el auto y no vas a salir hasta que yo regrese, ¿Entendiste? –dijo serio, muy serio y asentí —No tardaré mucho, entra al auto y no salgas, tampoco toques nada –volví asentir —Porque si me desobedeces no me hago cargo de mis actos ¿Te quedó claro? –volví asentir y me metí de nuevo al auto, estaba nerviosa no quiero que Niall se vaya, señaló que baje la ventana —No te demores por favor –le rogué
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