—Escucha, hoy vas a poder convertirte en tu forma humana –me congelé cuando lo dijo, pero para eso necesito beber la sangre de tres humana —Tu solo beberás su sangre, yo me encargo de traerlos –asentí nerviosa —¿Qué pasa si nos reconocen? ¿O cuentan lo que paso? – —Ellos no vivirán para contarlo Galia, así que estate tranquila – —Vas a volver, ¿No? –pregunté aún nerviosa, me dedicó una sonrisa —Claro que si –dijo en un tono dulce —Bien –asentí —Ponle seguro y sube la ventana, ya vuelvo –volví asentir e hice lo que me dijo, mientras veía como desaparecía del callejón Ya había dejado de llover y para pasar el rato busqué mi teléfono, pero no lo encontré y recordé que lo dejé en casa, maldecí al no tener con que distraerme Quería prender la radio, pero recordé que Niall me dijo que no

