Era cerca de la media noche cuando Lucius me despertó, me obligó a levantarme y me moví hacia otra choza improvisada, esta era más grande que la anterior, en el centro había una mesa enorme en la cual cabía mínimo 50 personas y estaba servida con mucha comida Él y yo nos sentamos en otra mesa frente a todos junto con otros hombres. Cuando todos llegaron a tomar su lugar, Lucius se sintió y hablo -Hermanos míos, como saben el día de hoy, esta hermosa señorita llego para unirse a nosotros; por eso quiero presentarles a mi mujer y madre de mi futuro hijo Irina- sin más se inclinó ante mí al igual que todos. Yo casi me atragantó al escuchar sus palabras. Ya me empezaba a hartar esta situación de ser vista como la madre de los hijos de los originales. Me entraron en unas ganas enormes de al

