Daniel tiene todo preparado para su cita con Anna, no quiere dejar ningún cabo suelto, lo único que lo hace sentir inquieto era que esperaba darle buenas noticias relacionada con lo que pasó, pero no será así, al menos de momento, espera que en una semana pueda llegar un poco más lejos en todo este enredo que la llevó hasta la cárcel. Está frente a su casa, pensando si subir y ver a su hija o esperarla en el coche, pero teme presentarse ante su hermana, nunca ha hablado con ella, pero sabe que no es santo de su devoción y con razón, se lo ha ganado a pulso, si lo que le hicieron a Anna se lo hicieran a su hermana estaría en las mismas. Pero nunca ha tenido miedo y menos ahora que cuenta con una hija que los mantendrá unidos a fuerza, así que decide subir y ver qué ambiente se resp

