Alexa siente que algo pasa a su alrededor, pero nadie dice nada, con Daniel habla lo justo, sigue haciendo intentos de acercarse y hacer como que no ha pasado nada, pero él sigue en las mismas. Desde que empezó a meterse bajo la braga de la ratera de nuevo ya nada es lo mismo, antes lo podía manejar. Solo con quitarse la ropa y dejar que la follara de esa manera tan rara que tiene de hacerlo lo tenía en sus manos, pero ya todo eso ha cambiado y solo hay una culpable. Pero todo se terminará dentro de poco, ya tiene casi todos los detalles preparados para llevarse a la escuincla y matar dos pájaros de un tiro; por un lado, hacerlos sufrir por el resto de sus vidas; quizás seguirán juntos, pero infelices, y por el otro, recibirá mucho dinero a cambio, y con todo ese dinero seguro que se hará

