—No —respondo, más brusca de lo que pretendía. Hago una mueca y me muerdo el labio interior—. La verdad es que no. Siento que Fionnella haya tenido que molestarte, pero tenía todo bajo control. “¿Cómo?” Me devuelve mi pregunta. Bajo la mirada de nuevo, aunque presiento que no le agrada. Pero no soporto que sea testigo de mi vergüenza. "Esta noche iba a buscarme otro sitio". ''¿Dónde? Y antes de que pienses en mentir o negarte a responder, debes saber que no te dejaré ir hasta que tenga una dirección donde pueda contactarte.'' Lo miro fijamente. "No iba a mentir". "Bien." Él espera. Frunzo los labios y pisoteo con fuerza mi vergüenza. No muere del todo, pero queda mutilada temporalmente. "Iba a buscar una cama en un refugio para pasar la noche, y luego buscar otro lugar donde vivir m

