PRIMERA TOMA Llegué al ático a las seis y media, la hora acordada. El portero uniformado me abrió la puerta sin cuestionar mi estatus y me pidió el ascensor. Establecí contacto visual el tiempo suficiente para murmurar un agradecimiento y suspiré aliviada cuando las puertas se cerraron. El alivio duró lo que tardé en quitarme la gorra y guardarla en el bolso. Me asaltaron nuevos nervios al salir del ascensor y encontrar a Fionnella esperándome, sin su portapapeles. Por primera vez, no estaba radiante. Ahí lo tienes. Tenemos que ir directo al grano. El jefe quiere que los primeros disparos se hagan esta noche. “¿Disparos?” Ella asiente y me sigue el paso cuando la alcanzo. "Sí. Todd no puede empezar hasta que te tengamos bien preparado". Me acompañan por el pasillo hasta la sala princi

