Me llevo una mano al pecho, mi corazón late desbocado. Respiro hondo para tranquilizarme, no funciona tan bien como esperé. Me siento feliz, todo ha vuelto a la normalidad, a mi normalidad. Siento como si todas las piezas están cayendo en su lugar. Siento que por fin he logrado acomodar mi vida a mi gusto. Tengo a mis tres alocadas amigas, la amistad de Lorcan y Derek ha vuelto a estar en mi vida, en estos momentos podría saltar la comba cantando una alegre ronda.
Llego al castillo, camino hacia la residencia Virginia Woolf y sonrío al ver el cielo. Es que en serio me siento feliz y no sé por qué. Cuando me medio reconcilié con Lorcan no me sentí así de feliz, pero en estos momentos siento que todo está brillante, que el sol brilla y que el viento sopla de forma agradable. Realmente me siento feliz y no le encuentro explicación. No puedo creer que el haberme reconciliado con Derek Ravenswood me haya hecho tan feliz.
— ¡Al fin llegas!
Exclama Lyn, señalando la pantalla de su teléfono.
— Ya decidimos cuál será el tema de nuestros disfraces
Me informa Mitsuki, me siento a su lado.
— ¿Y cuál será?
Pregunto, colocando mi bolso sobre mis piernas.
— Iremos de princesas Disney — contesta Anja — Yo iré de Bella
— Yo quiero ser Tiana, es mi favorita — Lyn sonríe como siempre, trenzando su largo cabello rojo — Y Mitsuki será Cenicienta
— No nací para limpiar pisos — comienza a decir la aludida — Pero me encanta cómo ella le calla la boca a sus hermanastras y a la bruja esa de su madrastra
— ¿De qué princesa Disney te quieres disfrazar?
Pregunta Anja, buscando disfraces en de Bella en internet.
— Me gusta Mérida de Valiente — contesto — Pero no soy buena en arquería… — suelto una risita, recordando todas las veces en las que Derek me llamó “Inútil” por no poder darle al blanco — También me gusta Mulán, pero no creo ser capaz de caminar y respirar con un “Qipao”, no uno como el que ella usa al manos… — me encojo de hombros — Creo que me iré por la opción fácil, seré la Aurora de la Bella Durmiente
— Entonces está listo — Lyn aplaude, luego continúa con el trenzado de su cabello rojo — Anja será Bella, Mitsuki Cenicienta porque no nació para limpiar pisos — la aludida ríe —Yo seré Tiana porque amo cocinar y no me desagradaría besar un sapo — volvemos a reír — Y nuestra princesa de verdad será Aurora
— ¿Se dan cuenta de que somos idénticas a los personajes que interpretaremos?
Pregunta Anja, riendo.
— Ni loca me disfrazo de Mulán — suelta Mitsuki — Primer, soy japonesa, segundo, si apenas puedo plantar florcitas en Bellcliff… ¿Me creen capaz de enlistarme en la armada de Isteris?
— Dios salve al rey si la armada isteriana dependiera de Mitsuki
Bromea Lyn.
— En realidad, podría ser buena idea — intervengo — Ella se quejaría de todo y quizá cambiaría a mejor las cosas
— ¡Ey!
Ríe Mitsuki, lanzándome un almohadón, me río.
— La cuestión será conseguir los disfraces — Lyn desiste de su trenza y comienza a desarmarla — Porque la tiendas de ropa de Bellcliff no creo que vendan buenos disfraces de princesas Disney
— Podríamos ir a la sastrería “Hugo, Paco y Luis” — propongo — Ya saben, la que es atendido por tres ancianitos cuyo lema es hacerte la ropa de tus sueños en un día
— Podríamos hacerlo — Mitsuki asiente con la cabeza — Mañana, cuando vayamos al voluntariado
— Le diré a Jordan que nos disfrazaremos de princesas — Anja saca su teléfono, las demás chicas le dedican miradas pícaras — También debería de acompañarnos para que le diseñen un buen disfraz de príncipe
— Para que sea tu príncipe…
Bromea Mitsuki, dándole un codazo en las costillas.
— Entonces le diré a Derek que nos acompañe también
Tomo mi teléfono.
— Espera… ¿Qué?
Mitsuki me mira con los ojos abiertos como platos.
— ¿Derek Ravenswood?
Pregunta Anja, asiento con la cabeza.
— ¿Se reconciliaron?
Pregunta Lyn.
— Sí… — contesto, volviendo a guardar mi teléfono — Y le pedí que viniera al baile
— ¡¿Le invitaste a ir al baile contigo?!
Pregunta Anja, vuelvo a asentir.
— Espera… — Mitsuki me mira como si yo estuviese loca — ¿No se supone que él era parte de esa organización que secuestra adolescentes privilegiados?
— No creo que lo sea — abrazo mi bolso — Algo me dice que no lo es… — sonrío — Él es…
— ¿Un dios griego súper guapo con cara de querer asesinar a cualquiera que se te acerque?
Bromea Lyn, las demás ríen.
— Un dios escandinavo — le corrige Mitsuki — Somos escandinavos
— Por suerte, de lo contrario, Lina tendría a un tipo con trompa de elefanta — bromea Anja — Perdóname Ganesha…
— Entonces tu dios griego escandinavo que no tiene trompa de elefante, será tu príncipe… — Lyn sonríe — Mitsuki, hay que buscar a dos chicos que quieran ser nuestros príncipes
— Yo podría ser mi propio príncipe — Mitsuki comienza a limarse las uñas — Todos los chicos con los que he salido en algún momento de mi vida, ninguno logró cumplir con todas mis expectativas
— Sí, imagino que eres muy exigente
Anja asiente con la cabeza.
— Así que me he dicho a mí misma que seré mi propio príncipe — sonríe — Esta princesa Disney no necesita de un príncipe con un zapato de cristal, ella creará su propio imperio de carrozas de calabaza
— Me encanta ese pensamiento
Lyn aplaude.
— Y por eso Mitsuki liderará las tropas isterianas en el Ragnarok
Bromeo.
— Y Mitsuki hará como Vidarr y le dará un zapatazo a Fenrir con el zapato de cristal de Cenicienta — añade Lyn, comenzamos a reír — Y lo hará porque Fenrir se habrá comido su ropa, no a Odin
— Dentro de dos días es el día de Vidarr — les recuerdo — El día de los veteranos y mártires — las miro — Se conmemora al dios de la venganza…
— Suena tétrico que en nuestra cultura se le de un día festivo a un dios de la venganza
Mitsuki hace una mueca.
— Pero también es el dios de la guerra, creo…
Lyn se encoge de hombros.
— Lo único que sé es que en serio tengo expectativas sobre el día de Samhain — comenta Anja — Se supone que se hará una celebración en la escuela
— A la media noche — asiente Lyn — Después del baile
— Será divertido — sonríe Mitsuki — Y a la mañana siguiente iremos a Bellcliff por el Álfablót
— Sí, ya quiero ver cómo sacrifican una cabra
Ríe Anja.
— No creo que sacrifiquen animales, solo se conmemorará la tradición pagana
Me encojo de hombros.
— Como sea, el punto es que lo espero con ansias
— Ya quiero que sea el treinta y uno para poder ir al baile — Lyn sonríe de oreja a oreja — Nuestro primer baile en Cordelia
— A mí lo que más me alegra es pasar por la experiencia con ustedes…
Sonrío.
— Oh… chicas… — Anja ríe — Lina nos quiere…
— Evangelina
Les corrijo, mis amigas solo me ignoran y abrazan… yo también ya quiero que sea Halloween…