DINO Sueño con Marisol. Está tan fresco en mi mente ahora; todas esas cosas que solía creer que había imaginado. El sabor de su boca. Su aroma dulce. Los pequeños gemidos que deja escapar cuando me besa. La sensación de su cabello espeso enredado en mi puño. La mitad de estas cosas pensé que me las había inventado, joder, porque no había forma de que pudieran ser reales. No había forma de que fueran tan buenas como las recordaba. Excepto que ahora está claro que sí lo son. Besé a Marisol ayer, y ahora mi mente no deja de repasar esas sensaciones que ya no están olvidadas. Están frescas. Marisol es real. La chispa que pensé haber imaginado entre nosotros sigue siendo un puto incendio de proporciones épicas. Y todavía tengo que ganar esta maldita cosa para llevarla a casa. Johnny gol

