Alexander logra comunicarse con su amigo en Francia, y entre saludos y buenos concejos para seguir trabajando, Bessy y Alexander llegan a un acuerdo para vender el apartamento del barrio Sentier. En ese momento, Alexander cuelga el teléfono y decide caerle de sorpresa a sus padres en Cali. Horas después, barrio Córdoba – Cali, apreciando el gran diseño que le hizo a su mamá, Alexander toca en repetidas ocasiones la puerta, pero nadie le abre. Alexander se sienta en un pequeño muro de la casa, y dice: — Qué extraño, no hay nadie en la casa ni en la calle… y ahora que he perdido mi celular… bueno, toca esperar. Media hora después, Alexander se cansa de esperar a sus padres. Cuando ve un taxi parar al frente de él. Y de inmediato ve a su mamá, y le grita: — ¡MAMÁ! En ese instante,

