Barrio Córdoba – Cali, Alexander se levanta de la cama. Cuando su mamá entra a la habitación con una bandeja en mano, y le dice: — Aquí tienes tu desayuno, un buen café, huevos revueltos, panes y unas rancheras. — No te fueras molestado mamá. — Claro que sí, no todos los días tengo a mi gran arquitecto en casa, espero que lo disfrutes… — Gracias… espera mamá, necesito hacer una llamada a Francia, ¿me prestas tu teléfono? — Claro. En ese instante, Paola le deja su teléfono celular en la cama a su hijo, mientras este desayuna. En seguida, Alexander toma el teléfono y llama a Bessy, y le dice: — Hola amigo, hablas con Alexander. — Hola, estaba dudando en contestar ese número desconocido, pero estaba apunto llamarte. — ¿Y a que numero?, pero dime… ¿Paso algo? — Si

