La estancia de la madre de Roger se había prolongado durante tres meses, periodo en el cual ella había logrado comprender aproximadamente un setenta por ciento de lo que se decía y podía comunicarse en el idioma, aunque de manera algo rudimentaria. Sin embargo, la necesidad de utilizar nuestros teléfonos móviles para la comunicación resultaba completamente innecesaria. Roger desempeñó un papel fundamental en este aspecto, ya que un día decidió que debíamos prescindir de los mensajes de texto, lo que me obligó a esforzarme al máximo para que pudiéramos comunicarnos de manera adecuada, dado que la comunicación es esencial en una relación de pareja. El trabajo durante esos meses había sido sumamente exigente, pero con el tiempo mi cuerpo se había adaptado a la carga, permitiéndome gestionar

