Capítulo setenta y cuatro Su respiración calmada chocando contra mi cuello hace que todos los pelitos de mi cuerpo se ericen y mi corazón se comprime dentro de mi pecho al notar como sus brazos cada vez me aprietan más a su cuerpo tonificado. Si no logro salir de aquí va a terminar sucediendo lo que precisamente no puede suceder aún, ya que no lleva casi ni media hora de haberse despertado y ya estamos en esta situación comprometedora en donde lo que hará será gastar energía que necesitará luego para el combate. A mí no me gustaría verlo en un mal estado por culpa de Junior, pero si es cierto que la forma en la que las partes de su cuerpo que están pegadas a mí calientan mi piel... Sus labios húmedos hacen un leve roce en su marca sobre mi cuello haciendo que cierre los ojos por inerci

