Capítulo sesenta —Esto me lo vas a pagar —suelta levantándose de la silla llamando aún más la atención de la gente y haciendo imposible que pueda llegar a capturarla aquí como tal —juro que me lo vas a pagar tú y ella —agarra sus cosas y sale del lugar pitando sabiendo que en estos momentos está en aprietos y lo que necesita es escapar, pero supongo que eso no será tanto así. Brian, llevala a la habitación catorce del tercer resort, la llave la tiene ella en la cartera, y encierrala ahí mientras preparas todo para volver, ya está confirmado quien es la que tiene a la luna de la manada en ese estado. Le hago saber a mi mano derecha quien yace en la salida del restaurante esperando atentamente y solamente es cuestión de segundos para que tanto como el olor de ella y el de él desaparezcan

