***2004***
~ Andrés ~
- ¡Reviéntalo! - Gritaban a coro Pablo y Mario. Mientras el mastodonte me rompía la boca a puñetazos.
Horas después de la pelea, seguían riendo a carcajadas. Y yo todo adolorido por la golpiza.
Pasaron los días, y a pesar de sus incansables preguntas, jamás les conté el porqué de la pelea. Y aunque era algo que me había dejado perplejo, no pensaba decírselo a nadie, jamás. Aún así, esto debía investigarlo, ya qué si todo era cierto, cambiaría radicalmente el rumbo de nuestras vidas.
- ¿Y si salimos a beber algo? - Preguntó Pablo.
- Cómo que me anduvo bajando un poco el nivel de alcohol en la sangre. - Añadió, luego soltó una sonrisa.
Con Mario lo miramos y mientras nos reíamos los tres, al unísono, asentimos.
Nos fuimos inmediatamente al bar. Apenas llegamos y mientras Mario se iba a la mesa, Pablo y yo nos fuimos directo a la barra.
- ¡SEIS BIRRAS, Y QUÉ ESTÉN TRANSPIRANDO, POR FAVOR! - Le grité al Barman.
Luego de eso, tomamos tres cada uno, y nos fuimos directo a la mesa en donde estaba Mario.
Era martes, y por ende, el lugar estaba un tanto vacío, no había más de cuatro o cinco grupos ahí. Y para suerte nuestra, éramos el único grupo de hombres. El resto puras mujeres, y lo que es mejor, para nosotros solitos.
A parecer a todos nos pasaba exactamente lo mismo por la cabeza, pues los tres contemplábamos el hermoso paisaje con una exuberante sonrisa en el rostro.
- !Hoy por fin culeo! - Dijo Mario.
Mientras nos cagábamos de risa.
- YO TAMBIÉN - Gritó Pablo, alzando el vaso antes de tomárselo de un sólo sorbo.
- ¡Hoy follaremos sólo los dos! Este pendejo no ¿Tiene novia, recuerdas? - Dijo Mario, mientras me apuntaba. Y luego de tomarse de un sólo sorbo el resto que quedaba en su botella, (Pues ya había vaciado su vaso) se volvió a reír.
- No sé si se dieron cuenta, pero las de la derecha, beben, nos miran, sonríen, se hablan en voz bajita, nos miran, y vuelven a reír. - Dije.
- Te lo dije, hoy cogemos. - Dijo Pablo, mientras empuñaba su mano, y metía el dedo de la otra en el hueco que quedaba. Luego alzó su vaso, haciéndole la señal de salud a una morena preciosa, que había visto perfectamente el ademán que el tarado de Pablo hizo. Ella lo miró sorprendida, y luego soltó una estruendosa carcajada.
Luego de darle un último trago al vaso, se levantó y se fue al baño. La morena de la mesa contigua se paró inmediatamente, y se fue tras de él.
Con Mario nos miramos y con sólo una mirada, nos entendimos lo que pensábamos.
- ¿Vas tú o voy yo? - Le pregunté.
Aún no terminaba de levantarme, y él ya iba camino a la otra mesa.
Quería ir yo, pero no terminaba de hacerlo cuando sonó mi móvil. Lo miré y era una llamada de Beatriz. No quería responder, así qué rechacé la llamada, y cuando lo Iba a guardar en el bolsillo de mi pantalón, en ese preciso instante, sale Pablo corriendo desde el sector de los baños. Venía abrochándose el cinturón, y la camisa desabrochada, mientras lo único de gritaba era:
- ¡MATARON A UNA CHICA FACULTAD! -
Repentinamente todo se tornó frío, y hubo un silencio absoluto en el Pub. Hasta que empezaron a sonar los móviles en al menos tres de los grupos que había ahí.
- Asesinaron a una chica de física en la Mater. - Dijo una de las que estaba en la mesa contigua, mientras seguía hablando por móvil con la persona que le había avisado del suceso.
¡Qué extraño!
Estaba seguro de haberla visto antes en el campus. (Por cierto, cómo había avanzado la tecnología ¡Qué increíble Invento!)
En ese momento, al menos la mitad de la gente que había en el local comenzó a irse del lugar. Intuía que todos harían lo mismo que haríamos nosotros. Es decir, dirigirnos hasta la universidad.
Íbamos saliendo del local, y volvió a sonarme el teléfono. Era Beatriz, esta vez le contesté y luego de discutir un par de segundos, por fin pudimos ponernos de acuerdo en algo; (?) nos veríamos en el campus. (?)