POV ANASTASIA Por la gran puerta donde sale Erick, instantes después entra Christian. Ver su traicionera cara me impulsa a caminar sin prisa y a paso firme hacia el mientras él hace lo mismo, pero dudando en acercarse a mí. Una vez que estoy a punto de llegar a toparme con el pronuncio las siguientes palabras, llenas de desprecio. - Tu. Maldito - le doy un golpe en la mandíbula con el puño cerrado, descargando la frustración de haber tenido a un vampiro tan cerca de mí y de estar tan ciega. El gira su rostro por la inercia del golpe. Mi puño palpita pero me niego a mostrar dolor. - Ana escúchame - trata de hablar pero no se lo permito. - ¡¿Porque no me dijiste que eres un jodido vampiro?! - - Yo... No podía. Además ¿podrías explicarme lo que estás haciendo aquí? - - ¿No lo sabes? - p

