―Aunque suene como una tontería, hablarle a las plantas sí ayuda a que crezcan mejor, se lo prometo. Seung se encontraba sentado en el jardín trasero de la madre de Minho, quien se encontraba a su lado siguiendo las indicaciones que el menor le daba, para poder plantar semillas de margaritas y rosas. Incluso Junseo se había unido a la plantación, su padre diciéndole que podía hacerlo y que él y Minho se encargarían del almuerzo. ―Siempre lo he escuchado, pero para serte sincera me daba algo de vergüenza el hablarle a las plantas―dijo la mujer con una sonrisa, comenzando a colocar las semillas como Seung le había indicado, dándole el espacio indicado a cada una para que pudieran crecer sin problemas―Pero ahora que lo dices, lo haré. El castaño le había mostrado a su suegra, porque técnic

