Debía admitir que se había sentido sumamente tonto a la hora de tener que comenzar a usar las muletas, ya que se le había dificultado, pero Minho fue paciente y le ayudó bastante a poder utilizarlas sin caerse de cara.
El tatuado subió las mochilas y lograron llegar al departamento sin muchos problemas. Tanie había ido caminando junto a ellos, incluso queriendo jugar con las muletas, pero no lográndolo.
―Muy bien, pasen y bienvenidos ambos―dijo el tatuado mientras los dejaba a pasar, sosteniendo la puerta―Espera, voy a acomodar la cama para que puedas descansar―dijo mientras dejaba las cosas en el sofá, ayudando a que el menor se sentara en el sofá mientras tanto.
Seung vio al mayor irse, haciendo que jadeara bajito.
―Pero hyung, no me quedaré en tu habitación, puedo quedarme en la habitación de al lado―dijo mientras intentaba rotar su cuerpo lo mejor posible, haciendo que el tatuado regresara, ya que no quería que el castaño se quebrara la espalda.
―Sí, yo iba a acomodar esa cama―dijo con una sonrisa de lado, haciendo que Seung se sonrojara, ya que él pensaba que iría hasta su habitación, no a la de invitados.
―O-Oh…sí, lo lamento―dijo mientras tartamudeaba ligeramente, desviando la vista hasta Tanie, quien se encontraba en su regazo―Olvida lo que dije.
Minho soltó una carcajada mientras retomaba su camino hasta la habitación de invitados, solamente logrando que el menor se sonrojara aún más y se diera una pequeña cachetada por pensar cosas que no tenían sentido.
―Soy un idiota―susurró bajito, acomodándose en el sofá.
Pocos minutos después, Minho tomó la mochila del menor y lo ayudó a ir a la habitación que sería suyo en pocos días, ayudándolo a acomodarse en la cama. Seung chilló cuando sintió dolor en su tobillo, haciendo que el tatuado hiciera una mueca con miedo, disculpándose en varias ocasiones mientras colocaba una almohada suave sobre su tobillo, para que quedara ligeramente elevada.
―Esto fue un poco más complicado que en la camioneta―dijo el tatuado con voz suave, ya que era mucho más cuidadoso con sus movimientos, ya que había lastimado al menor por accidente.
―No te preocupes, ahora ya estoy cómodo―le dijo el menor con una sonrisa, recibiendo a Tanie, quien se había acomodado a su lado.
Cuando Seung le dio un beso en la cabeza a su cachorro, el timbre del departamento se dejó escuchar, haciendo que Minho se disculpara, para poder ir a abrir la puerta.
Respiró rápidamente, completamente nervioso. Era el momento, era su oportunidad de comentarle a los chicos aquello que ni él terminaba de comprender. No quería decírselos a las malas, ni cuando ellos se dieran cuenta por sus propios medios, quería ser él quien les contara y que se lo tomaran de la mejor manera posible.
Quizá si lo veían vulnerable en la cama no lo rechazarían tan feo.
― ¡Seungie! ―escuchó la voz aguda de Daehyun mientras caminaba hasta la habitación, manteniendo una bolsa en sus manos, mientras se lanzaba con cuidado a su lado― ¿Cómo estás? ¿Duele mucho? ―preguntó mientras dejaba las bolsas de lado, siendo probablemente el helado.
―Estoy bien, Daehyungie. Me alegra verte―dijo mientras aceptaba el abrazo del castaño, incluso el beso que este dejó en su mejilla―Lamento el haberte preocupado.
Cuando el rubio iba a hablar, el pelirrojo entró a la habitación con los brazos cruzados, haciendo que su pareja chillara, ya que se le había olvidado guardar el helado en el congelador.
―Mi amor, te amo. Por fa ponlo en el congelador, quiero hablar con Seungie―dijo el rubio mientras daba una vuelta sobre la cama, quedando más cerca de su pareja y extendiéndole las bolsas con los botes con helado, haciendo que el pálido rodara los ojos con una sonrisa.
―Bien, pero nosotros también queremos hablar con Seungie―dijo mientras tomaba las bolsas, regresando a la cocina.
Cuando dejaron la comida en su lugar, Sook, Minho y Hyun se dirigieron a la habitación, acomodándose todos en la cama, quedando algo apretados, pero siempre manteniendo distancia entre el tobillo de Seung y los demás.
―Bien, me comentaste que nos contarías lo que sucedió y cómo te lastimaste―dijo Daehyun mientras la atención se mantenía sobre el castaño, quien se puso nervioso.
―Bu-bueno, yo realmente estoy algo nervioso―confesó mientras juntaba sus manos en movimiento nervioso, ya que no tenía a Tanie con él para acariciarlo, sino que estaba con Hyun―Sé que…sé que puede sonar como una exageración ahora, pero las cosas son más difíciles de lo que pueden imaginar.
Las miradas se mantuvieron fijas sobre él y eso hizo que se pusiera más nervioso todavía. Tan sintió aquello, por lo que corrió hasta el regazo de su dueño, para que pudiera acariciarlo y liberar un poco de ese estrés acumulado.
―Puedes decirlo con tranquilidad, no vamos a juzgarte―dijo Sook, haciendo que todos asintiera, de acuerdo.
―Yo confío mucho en ustedes, pero cuando les digo que este es un problema del cual temo su reacción, es porque no es algo…―hizo una pequeña mueca―Normal.
Vio las luces de todos los presentes y claramente había una gran confusión entre ellos, lo que lo hizo sonreír ligeramente, porque se veían muy adorables intentando descifrar qué es lo que quería decirles.
―Así que probablemente estén pensando que es algo muy malo, pero les prometo que no es algo tan grave, creería yo―sentía que estaba siendo muy molesto con tantas vueltas que estaba dando al tema, por lo que intentó llegar al punto―Quiero que me prometan que van a intentar creerme y que no me van a hacer preguntas hasta que yo terminé de hablar.
Todos asintieron.
―Te lo prometo―dijeron todos al mismo tiempo.
Seung respiró hondo, dándose aliento.
―Bueno, quiero contarles esto desde el inicio. Desde hace muchos años he tenido una vida un poco complicada, ya que hay cosas en mí que no puedo controlar, en muchas ocasiones―tragó duro―Lo peor de todo es que no sé el origen de nada, por lo que todo ha sido bastante difícil de sobrellevar. Y por eso mismo sé que, estando con ustedes, tampoco será algo que yo sea capaz de controlar y realmente no quiero que se den cuenta de esto por malos medios o por algún desastre como el de hoy.
Minho quería preguntarle por qué decía todo eso, si él había escuchado la explicación de lo que había pasado ese día en el baño. Pero había prometido dejarlo terminar, por lo que no comentó nada.
―Bueno, espero que no me tomen de loco, pero lo que quiero decir es que…―se mordió el labio inferior, viendo a Minho con preocupación―Y-yo…tengo…poderes.
Los rostros de todos eran un poema completamente, la cara de confusión era notable y hacía que el menor quisiera llorar. No estaban teniendo una mala reacción, pero era claro que no comprendían nada.
Y él tampoco les había explicado nada.
―S-sé que ahora están muy confundidos, pero quiero explicar. Desde que era pequeño mis padres notaron que pasaban cosas a mi alrededor que no, que no eran normales. Aquellas acciones eran variadas, desde cosas que se movían sin explicación, hasta movimiento de elementos de la naturaleza―intentó explicar, sintiendo sus ojos aguarse por las miradas duras―Y cuando vine aquí, tenía miedo de tener algún problema por estas capacidades que no sé controlar.
Tanie se subió más a su regazo y comenzó a dejarle lamiditas en sus manos, haciendo que el menor se sintiera confortado.
―Lo que pasó el día en que no podía despertar, era porque estaba curando a Tanie―levantó al mencionado, quien movió sus patitas rápidamente ante la elevación―Y para hacerlo, tanto él como yo debemos estar inconscientes por unas horas, por eso no podían despertarnos, ni podían separar mis manos de él, porque estábamos conectados.
Sentía que con cada palabra solo estaba empeorando la situación, que nada estaba quedando claro y que solamente estaba complicando las cosas.
―Y lo que pasó hoy, es que tuve una pesadilla―no sabía en qué momento había comenzado a soltar algunas lágrimas, sintiéndose ridículo por llorar en un momento como ese―Y siempre que tengo algún descontrol emocional estos “poderes” ―hizo las comillas con sus dedos―O como yo les digo, mis capacidades, se descontrolan y no sé cómo hacer que paren.
Sorbió la nariz, quitando las lágrimas de sus ojos.
―Por eso hoy el departamento se inundó. Lo que realmente pasó es que, cuando desperté de la pesadilla, mis manos estaban creando agua sin control y mi departamento estaba inundándose. Cuando me di cuenta intenté ir al baño para que el agua se fuera con el desagüe, pero luego Minho me llamó y yo sabía que si no le contestaba, él subiría a ver qué pasaba. Por eso intenté contestar y fue cuando me deslicé―se encogió de hombros.
Minho parpadeó con total sorpresa, todos manteniéndose callados, con rostros totalmente serios, pero sus luces demostrando la confusión.
―Por eso te eché del departamento, porque ¿Cómo te explicaba que el agua salía de mis manos y no de algún problema en el baño? ―le habló directamente al tatuado―Cuando saliste intenté encontrar una forma para justificar el problema y logré que ese tubo estallara. Después tuve que mentir, pero es algo que no puedo decírselo a cualquiera, aunque confíe mucho en el señor Lee.
Terminó de hablar, porque realmente no sabía qué más decir, esperando alguna respuesta. Sin embargo, el silencio era demasiado largo y todos demostraban incomodidad, por lo que aquello solo lo hizo sentirse mal.
Sook soltó una risita incómoda, acomodándose sobre el colchón.
― ¿E-Es una broma? ―preguntó mientras apretaba las manos, ya que estaba realmente incómodo e incrédulo, intentando saber si era una cámara escondida o algo similar.
Seung apretó los labios, viendo a los demás, quienes comenzaban a reírse suavemente, al igual que Sook.
―Eres muy buen actor, Seungie―dijo Daehyun mientras se sentaba en la cama, notablemente incómodo.
El castaño no podía creer lo que estaba escuchando, claramente sabía que eso podía llegar a pasar, pero no pensó que sería una realidad. Sino que solo sería un juego negativo de su mente.
―Me tomaste por sorpresa, pero fue una buena broma―comenzó a reír Hyun, comenzando a levantarse de la cama.
Seung sintió sus ojos llenarse nuevamente de lágrimas, sin decir nada.
―Bueno, yo creo que podemos comer y luego te toca tu medicamento―dijo Minho mientras juntaba sus manos, intentando aligerar el ambiente.
Seung asintió, totalmente desanimado.
― ¿Pueden salir un momento? ―preguntó Seung en voz baja, sin poder ver a los demás, quienes estaban realmente incómodos, ya que no podían creerse nada.
No es que no confiaran en Seung, pero era algo bastante fantasioso y es totalmente complicado el tomarlo de primeras.
―Claro…―susurró Daehyun mientras se levantaba de la cama, todos saliendo.
Seung no se sentía bien, sabía que los demás intentarían dejar el tema de lado, ya que no le creían para nada. No quería sentir que era ignorado, no le gustaba el saber que los demás tenían ese pensamiento sobre que él estaba mintiendo o que era un dramático.
Los chicos no cerraron la puerta y Seung no pensaba salir en un buen momento, porque no se sentía cómodo. Hizo un esfuerzo para levantarse y saltar con su pierna sana hasta la puerta y cerrarla con seguro. Quería estar solo y pensar en lo que había pasado.
No había vuelta atrás, no podía hacer nada para que los demás olvidaran lo que había dicho, por lo que ahora solo le quedaba el aceptar las consecuencias.
Hubiera deseado estar en su departamento y poder tener la privacidad que deseaba, pero no podía, por lo que en algún momento tendría que salir.
Se acostó nuevamente, sintiendo el punzón en su pierna, abrazando a Tanie mientras soltaba lágrimas silenciosas, esperando que nadie quisiera entrar, aunque no podrían hacerlo.
Se arrepentía, pero no tenía el poder de retroceder el tiempo, por lo que ahora no tenía más remedio que aguantar.