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1687 Palabras
Soltó una risita mientras dejaba su plato sucio en el lavabo, para poder lavarlo cuando regresara de la universidad, ya que iba un poco más tarde de lo que quería. ―No sé si el contarte esto fue buena idea o simplemente acabo de castigarme a mí mismo―comentó mientras mantenía su celular en su oreja gracias a su mano derecha, retomando su camino hasta la sala, para poder tomar sus cosas y salir. ―Definitivamente fue una buena idea, porque a diferencia de ti, yo sí tengo algo de sentido del romanticismo y puedo hacer de que esto sea algo bueno y no te quedes estancado, como siempre―el tatuado soltó una risita, rodando los ojos―Solo digo que no es algo tan complicado de hacer, es muy probable que seas rechazado, claro que sí, pero creo que vale la pena intentarlo. Minho no sabía si había cavado su propia tumba a cinco metros bajo tierra al contarle a su madre lo que estaba comenzando a sentir por Seung o si había sido una de las mejores decisiones de su vida, porque en ese momento se encontraba siendo cuestionado y aconsejado a la vez, algo que no pensó que podría lograrse al mismo tiempo ―Mi plan real es lograr llamar su atención, no espantarlo―comentó mientras se colocaba la mochila, maniobrando con sus llaves, finalmente logrando acomodarse para salir e ir por el menor. ―Sé que eres bastante competitivo cuando juegas, pero el chico también tiene que conocer tus defectos, no solo tus virtudes. Además, debes controlar esa pequeña bestia asquerosa que tienes dentro de ti cuando juegas y pierdes―dijo la mujer en tono de reproche, mientras Minho cerraba la puerta de su departamento―Debes empezar a controlar eso, cariño, ya tienes más de veinte años. Después de contarle a su madre lo que estaba comenzando a sentir por el pequeño castaño, esta había comenzado a darle consejos sobre cómo poder conquistarlo o al menos intentar llamar su atención, de alguna forma. Claramente su madre no conocía la situación en totalidad, por lo que daba consejos bastantes generales sobre lo que ella conocía como el romanticismo y muy probablemente de temáticas o situaciones que haya visto en algún dorama en televisión. Ella había propuesto que le invitara a una tarde de juegos en esos lugares con máquinas, ya que había comentado que al menor también le gustaba jugar, pero no lo hacía con tanta frecuencia. Sin embargo, estaba consciente de que tenía un pequeño problema con la competitividad y a veces solía centrarse demasiado en cosas simples para ganar y no quería darle una mala impresión al menor. Aunque también sabía que sería técnicamente imposible si ambos seguían llevándose así de bien, porque en algún momento tendría que ser testigo de alguno de sus pequeños berrinches. ―No hemos tenido la oportunidad de salir solos tantas veces, solemos salir con los chicos y sé que si le comentó de esta salida, los demás querrán ir también, porque aman ese tipo de lugares―Minho comenzó a bajar por el ascensor, apoyándose en la pared metálica. ―Yo creo que lo que estás buscando son excusas, porque eres un cobarde. Según lo que me has contado, el chico es bastante lindo y no tiene ningún problema en estar a solas contigo así que dudo que te rechace―dijo con sinceridad la mujer, el tatuado saliendo del ascensor―Y si lo hace, acaricias tu ego, te das consuelo a ti mismo y lo intentas otra vez en unos cuantos días. Minho sabía que su madre intentaba ayudar, pero realmente él no lo veía tan fácil, en ciertas ocasiones, porque no quería que el menor se sintiera incómodo, ese no era el punto. Sin embargo, concordaba en la parte en la que dudaba que lo rechazara en cuanto a la salida, porque en su encuentro para estudios, de hace días atrás, no se había mostrado incómodo o desagradado por la situación. ―Te comentaré lo que llegue a pasar, en este momento voy a subirme al auto―le dijo mientras abría la puerta del conductor, haciendo que su madre bufara. ―Claro, escapa de la conversación. Maneja con cuidado y piensa en lo que hemos hablado. Te amamos y extrañamos―el tatuado sonrió y sintió su pecho cálido. ―También los amo y extraño, espero poder visitarlos pronto. ―Hablamos pronto. El tatuado colgó la llamada y guardó su celular en su bolsillo, dejando su mochila en los asientos traseros. Algo en él en lo que su madre y su rubio amigo tenían razón, era en que se toma bastantes molestias que normalmente no se tomaría. Como dijo Daehyun, él solía ser bastante amable y si alguno de sus amigos no tenía la posibilidad de ir a la universidad en auto, él claramente se ofrecería. Pero era muy diferente el hecho de hacerlo todos los días a hacerlo de forma ocasional, porque quiérase o no, era una dinámica que alteraba su horario. Tenía que salir de su departamento más temprano, también debía esperar a Seung en la universidad hasta que saliera de clases, en la mayoría de las ocasiones. Por lo que terminaba alterando su horario por alguien más y eso era algo que no cualquiera hacía por otro. Por ello, podía comprender el hecho de que sospechara que había algo diferente. Cuando llegó al edificio del menor, notó que este no estaba en la entrada, por lo que se estacionó y sacó su celular para llamarlo y decirle que ya se encontraba ahí. Sin embargo, la llamada no fue tomada, haciendo que suspirara y viera el celular. Le llamó una segunda vez y nada, por lo que comenzó a preocuparse. Desde el día en el que el menor había tenido la parálisis del sueño o al menos lo que él creía que había sido, tenía la constante preocupación de que le volviera a pasar, ya que el menor vivía solo y nadie podría ayudarlo ante una situación así. Por lo que el que no le contestara era algo que le preocupaba. Se bajó del auto y dejó todo con seguro, entrando al edificio. Le explicó a la recepcionista que quería ver al menor y como Seung ya le había autorizado a ellos pasar cuando llegaran, la chica le permitió subir al ascensor. Cuando subió al ascensor, recibió un mensaje de Daehyun. Daehyungie: Hey ¿Ya casi vienes? Sé que hoy tienes clases un poco más tarde, pero imagino que vendrás temprano por Seung. Estoy solo y me aburrooo. 12:10 pm. Hola, Daehyun. Sí, llegaré, pero estoy subiendo al piso de Seung, porque no estaba en la entrada del edificio y no me contesta los mensajes. 12:11 pm. Oh no ¿Será que habrá tenido el problema con el sueño nuevamente? Cualquier cosa debes avisarme, por favor. Estoy al pendiente ahora, puedo llegar si es necesario. 12:11 pm. Te avisaré, ahora estoy llegando a su piso. 12:12 pm. Dejó su celular en su bolsillo para poder tocar la puerta, esperando a que el menor le abriera. Sin embargo, cuando iba a tocar la puerta nuevamente se dio cuenta de que había un charco de agua bajo sus pies, jadeando cuando notó que el agua salía del departamento del menor. Con urgencia, comenzó a colocar la clave de la puerta, abriendo con preocupación. ― ¿¡Seungie!? ―le llamó mientras entraba, viendo que el suelo estaba completamente empapado, incluso logrando ver a Tan sobre el sofá, viendo al suelo mientras movía sus patitas con temor―Oh, ven aquí, pequeño. Tomó al cachorro entre sus brazos, abrazándolo.  ― ¿Seungie? ―comenzó a caminar hasta la habitación del menor, teniendo cuidado de no deslizarse con nada y caer junto al cachorro. Cuando llegó a la habitación, pudo ver al castaño detrás de su cama, sentado detrás de ella, por lo que solo podía verle la cabeza. ― ¡Hyung! ¿Qué haces aquí? ―preguntó en pánico mientras intentaba ocultar sus manos, las cuales eran las culpables de esa pequeña inundación y no dejaban de crear agua, por lo que no sabía qué hacer. ― ¿Cómo que qué hago aquí? ―preguntó asustado, avanzando hasta el menor, todo hasta que este gritó. ― ¡Espera! ¡No te acerques, por favor! ―chilló en pánico, ya que si se acercaba, notaria que el agua estaba saliendo de sus manos y claramente no tendría una explicación razonable. Minho no comprendía nada, mucho menos por qué el menor estaba sentado junto a su cama, cuando todo se estaba inundando. ― ¿D-De dónde sale el agua? ―preguntó con preocupación mientras veía hacia el baño de la habitación, del cual no parecía salir algo. ―Hyung, por favor, sal un momento. Te explicaré después―le rogó mientras respiraba rápidamente, ya que estaba poniéndose más nervioso y claramente eso empeoraría las cosas―Por favor, todo estará bien, solo sal con Tanie un momento. Minho quería refutar, pero si el menor le estaba pidiendo eso era porque tenía un motivo razonable. Por lo que jadeó una vez más y comenzó a salir del departamento, llevándose al pobre cachorrito asustado. Salió y cerró la puerta, dándole caricias al pobre animal, quien chillaba mientras intentaba subirse más a él, por lo que el tatuado lo abrazó más a él. ― ¿Qué le sucede? ¿Por qué se queda quieto cuando su departamento se inunda? ―preguntó en voz baja, sabiendo que no recibiría respuestas, pero igualmente preguntándolo en voz alta. Sintió su celular vibrar, por lo que lo sacó, teniendo cuidado con Tanie. Daehyungie: ¿Todo bien? No me preocupes, por favor. 12:30 pm. Yo, no lo sé. Seung está aquí, pero creo que sabré todo después. Quizá lleguemos algo tarde. 12:45 pm. Pero hyung ¿Qué pasa? ¿Está bien Seungie? Hyun ya salió de su clase, ya no estoy solo, pero mantennos informados. 12:45 pm. Está bien, supongo. De verdad, te cuento después. 12:46 pm. No comprendía nada, pero esperaría para saber lo que estaba sucediendo.
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