―Mi amor precioso, no tienes que sentirte mal, podemos pasar tiempo juntos cuando vayamos a Seúl en unas semanas, entendemos la situación y claramente no estamos molestos.
Seung se encontraba abrazado a sus padres, lamentándose porque tenían que irse y no había podido tener el tiempo de calidad con ellos que el menor les había comentado, ya que había estado dormido un día completo y al siguiente había estado bastante débil, al haber sido una enfermedad mortal, las cosas fueron más complicadas de lo pensado, pero igualmente todo valió la pena para todos.
― ¿Me prometen que sí me visitarán? Y que pasaran al menos tres días―pidió con ojos brillantes el menor, haciendo que su padre colocara ambas manos en las mejillas de su pequeño, dándole un beso en la frente.
―Claro que sí, dejaremos nuestra agenda disponible para una semana y estaremos contigo, no debes dudarlo―dijo la mujer, haciendo que el castaño asintiera, contento.
―Bien, les llamaré cuando lleguemos al departamento―se inclinó para besar nuevamente sus mejillas, haciendo que los adultos rieran.
―No, vas a descansar cuando llegues y luego nos llamarás. Nosotros siempre estamos al pendiente de ti, corazón.
Los chicos se habían encargado de guardar todo en la camioneta, esperando a que Seung se despidiera de sus padres correctamente. Claramente las cosas no habían salido como habían pensado, ya que no habían hecho las actividades que Seung tenía planeadas para ellos después del acuario, ya que estuvo en cama, casi dos días seguidos.
Sin embargo, Seung les había pedido que se detuvieran en una zona de comidas muy divertida que había a veinte minutos de donde se encontraban, ya que les quedaba en el camino de regreso a Seúl. Era una zona de Picnic en donde era un gran restaurante con zonas verdes, pero lo que más llamaba la atención del lugar, era el tobogán de arcoíris que recorría un largo camino entre los árboles, por lo que pensaron que sería lindo dar unas cuentas vueltas y tener esos recuerdos. Por lo que almorzarían ahí y se deslizarían después.
Sook era algo miedoso en cuanto a las alturas o cosas que requieran de velocidad, por lo que estaba algo nervioso por el desliz, pero tampoco quería verse como una gallina, por lo que también aceptó el subir.
― ¡Tengan un buen viaje! ―les deseó Sunhee mientras se despedía con la mano, todos ubicándose dentro del auto para poder partir, Minho sacando la mano por la ventana para despedirse, igualmente.
― ¡Hasta pronto, gracias por todo! ―chilló Daehyun mientras sacaba las manos por la ventana, despidiéndose hasta que el auto desapareció de la vista de los padres del castaño.
Se acomodaron nuevamente en el asiento y Seung se acomodó para poder colocar la música, haciendo que todos se movieran de lado a lado, al ritmo.
― ¿No creen que es mala idea el lanzarnos por ese tobogán después de comer? Podemos vomitar o incluso nos puede dar un calambre digestivo o algo similar, por lo que debemos cuidarnos―comenzó a hablar Sook mientras veía el camino, sabiendo que el lugar de la comida no estaba tan lejos y era inevitable el destino―Creo que lo mejor es que comamos y nos vayamos a acostar sobre el césped y descansar un rato, después podemos seguir con el viaje a Seúl, es lo mejor para nuestra salud.
Minho rodó los ojos con una sonrisa, ya que sabía que eso pasaría, al ser el menor alguien bastante miedoso.
―No te preocupes, podemos deslizarnos por el tobogán primero y luego ir a comer, no te preocupes, para todo hay solución―dijo mientras se encogía de hombros, haciendo que Seung riera y mirara hacia atrás, viendo la cara angustiada de Sook.
―Sookie, si no quieres deslizarte no debes hacerlo, no es tu obligación―le confortó el castaño, haciendo que el pelirrojo rodara los ojos y colocara una mano en la cabeza del menor, revolviéndole el cabello.
―Ya deja de llorar, Sookie. Si no quieres, no lo hagas, pero nosotros sí queremos deslizarnos y lo haremos antes de comer, pero tú puedes chillar mientras nos grabas al fondo de todo―Sook asintió de acuerdo, no importándole que le hayan dicho llorón indirectamente, ya que tenían razón.
―Eso me parece bien, ya cuando bajes te golpearé por decirme chillón.
Pronto llegaron hasta el lugar de Picnic y todos se asombraron ante lo bonito que era el lugar, entraron con el auto hasta el estacionamiento del lugar, en donde un hombre les ayudó a estacionarse y después le dio un papel a Minho, el cual sería para pagar el estacionamiento del lugar.
Seung se bajó y le colocó la correa a Tan, para que no saliera corriendo al ver tantas cosas que le llamaban la atención.
―El lugar es precioso―dijo Minho mientras bloqueaba las puertas del auto, acercándose a Seung, quien le tomó la mano, para que pudieran caminar juntos.
―Lo es, la comida es un poco costosa, pero podemos pedir un combo familiar o algo similar―Seung fue quien dirigió el camino, comenzando a llegar a la zona recreativa, en donde habían variados juegos y el más buscado, el gran tobogán.
Agradecían que era durante la semana y no muchas personas estaban libres como para poder ir a esos sitios, por lo que no estaba demasiado lleno y la fila del lugar era corta.
― ¿Cuántas veces te has deslizado aquí? ―le preguntó Daehyun a Seung cuando se unieron a la fila, el castaño viéndolos con una sonrisa.
―Unas cero veces, porque cuando esto se inauguró yo estaba demasiado estresado como para aceptar una salida a este lugar y después me fui a Seúl, así que ni una vez―se encogió de hombros, sosteniendo con cuidado la correa del cachorro, para que no se escapara.
―Oh, es reciente, pensé que tendría unos cuantos años―dijo Sook, viendo todo sin seguridad de lo que veía.
Cuando llegaron finalmente a la zona, Sook se quedó a final del recorrido, para poder grabar a los chicos cuando estuvieran en el tramo final, igualmente se mantuvo con Tanie, ya que él no tenía que mantenerse en la parte de arriba, porque podía lanzarse y no debía hacerlo.
― ¿Quién irá primero? ―preguntó una de las chicas que estaba encargada en esa área del tobogán, manteniendo lo que parecía ser un flotador, pero de otro material.
― ¡Yo! ―se adelantó Daehyun totalmente emocionado, haciendo que la chica sonriera y asintiera, colocando el objeto en la entrada al tobogán, para poder ayudar al rubio a deslizarse.
Seung mantenía una gran sonrisa en la cara mientras apretaba la mano ajena, viendo cómo le daban indicaciones al menor.
― ¿Te gustan este tipo de juegos? ―le preguntó a Minho, ambos soltando una carcajada cuando Daehyun comenzó a deslizarse, al principio soltando un grito agudo para después solamente soltar divertidas carcajadas.
―Me encantan, una vez fuimos de viaje con mi familia a Estados Unidos y me lancé de cabeza a mucho más de cien metros, fue muy divertido―Seung lo vio sorprendido, ya que definitivamente él no haría algo así, mucho menos de cabeza.
―Eso de demasiado para mí―confesó con gracia, viendo cómo ahora Hyun era el siguiente, ya que había un buen espacio entre Daehyun y él―Yo, podría lanzarme, pero no de cabeza.
Hyun igualmente soltó un grito, siendo casi igual de agudo que el de su pareja, comenzando a deslizarse entre piezas de colores que decoraban el suelo del tobogán.
―Es una experiencia única, en verdad. Algún día iremos y lo probarás por ti mismo―dijo, haciendo que Seung abriera los ojos, temiendo que realmente tuviera que lanzarse desde terribles alturas.
― ¡Vamos chicos! ¿Quién se lanzará ahora?
Minho soltó la mano de Seung y colocó ambas manos sobre la espalda baja del menor, para que pudieran avanzar y ser el primero de los dos en lanzarse.
―Hyung ¿No quieres ir primero? ―preguntó con una mueca, ya que no quería demostrar que estaba ligeramente asustado, pero tampoco podía ocultarlo demasiado.
―Vamos y me esperas allá abajo.
Seung asintió y se sentó sobre el flotador que la chica colocó para él.
―Bien, por favor aférrate a estas sogas y no las sueltes en todo el camino, porque si lo haces, probablemente te caigas. Cuando llegues uno de mis compañeros de ayudarán a levantarte, porque probablemente el camino esté algo liso y puedes deslizarte y tropezar―Seung asintió, siguiendo las indicaciones―A la cuenta de tres. Uno…dos y tres.
Seung comenzó a gritar cuando comenzó a descender en el tobogán, sintiendo el aire golpear su rostro y la adrenalina en sus venas. El miedo fue reemplazado por diversión y al igual que sus compañeros, comenzó a soltar muchas risas en todo el camino, pensando en que todo se veía muy hermoso al ir bajando y que había valido completamente la pena, incluso quería subir de nuevo.
Después de varios segundos llegó hasta donde sus amigos se encontraban, dando una vuelta con el flotador para finalmente detenerse en la parte plana del paseo.
― ¿Fue divertido? ―le preguntó Hyun al haber llegado, quien tenía una gran sonrisa en su rostro.
― ¡Lo fue, mucho!
Un chico le ayudó a levantarse y llegar a la base del lugar, en donde todos contaban la experiencia como si el otro no la hubiera vivido pocos segundos antes.
Minho llegó con una enorme sonrisa en el rostro, aferrándose al flotador con el cabello ligeramente desordenado por el viento, haciendo que Seung se mordiera el labio inferior con ternura, encantado.
Sook mostró los vídeos que había grabado cuando llegaron al restaurante y todos comenzaron a reír por las caras que se veían en los vídeos, pensando en que había valido completamente la pena las tres vueltas que dieron cada uno, excepto Tan y Sook.