25 de octubre. SLOANE. La noche había terminado y una parte de mi vida, también con ella. Esta vez no me iba a victimizar porque tenía claro que la culpable era solo yo. Las decisiones siempre fueron difíciles para mí porqué por más que trataba de querer que mis sentimientos no influyeran, terminaba siendo todo lo contrario. No me sentía dispuesta a tomar decisiones justo en este momento, no quería arrepentirme, pero tampoco deseaba decepcionarme a mí misma porqué por más que lo negara, no deseaba esta vida. Tener una noche espantosa con un final un poco interesante, me hizo reflexionar que tal vez la vida no era tan mala como yo creía, que en realidad era todo en base a mis decisiones, ¿pero cómo podría enfrentar a lo que más temía? —Papá me llamó para preguntarme cómo estabas, tam

