Sigo petrificada, decido ir junto a la señora Isabel e Isan, emito un saludo de buena gana a la que yo considero como una pequeña demonio y recibo un guiño de parte que indica maldad... Suena un poco extraño pero empiezo a sentirme un tanto intimidada por la niña, ya que sus tratos hacia mi nunca son amables o al menos con intención de ser 'chistosos' o sin malicia, no puedo dejar de percibir maldad e intención en sus actos a pesar de ser una muchachita menor que yo.
Intento esperar a que la señora Isabel manifieste su opinión al respecto de lo que sucede con mi tía Kelly y mi hermano, no dice absolutamente nada, se calla por un momento pero tiene una cara que expresa un poco de decepción y compasión, creo que hacia mí, o quizás estoy confundida... Tomo la tácita decisión de preguntarle, me agarró la mandíbula y fijo mis grandes ojos en su cara y salen las palabras de mi boca sin que parezcan forzadas, son todo lo espontáneas que pueden ser tratándose de una niña.
—¿Usted cree que podría explicarme que rayos es lo que Agustín dice que es un error referente a nuestra tía? ¿Acaso le debe dinero y no quiere nuestra tía que tenga una novia porque le tendrá que comprar regalos?, siempre veo en la televisión que los novios le hacen grandes y bonitos regalos a las chicas que les gustan—digo con inocencia—no entiendo nada, no es justo para mí, ¿somos una familia, no?—pregunté de forma calmada, aun así sintiendo un remolino de emociones hirviendo dentro de mí cuerpo.
La señora Isabel está confundida, casi tanto como lo estoy yo, pone cara pensativa como si intentara escoger las palabras correctas hasta que decide hablar:
—Ava hay cosas de los adultos que los niños no pueden entender, porque son muy complejas e incluso a veces los grandes no las entendemos objetivamente, creo que lo más sano es esperar y ver como se desarrolla todo en este enredo en el que los adultos son los únicos participes. —Puntualizó con cautela.
La escucho y me enojo, otra vez el mismo tema de que soy muy niña para entender, no le reprocho por sus palabras aún cuando me hicieron sentir lastimada.
Decido irme a hacerle compañía a Karina, debe sentirse muy sola y confundida viendo la escena de la tía Kelly, además, quizás ella si tenga piedad de mí y me explique que es lo que le está pasando a mi familia y porqué siento que cada vez toda esta situación se sale aún más de sus órbitas.
Cuando llego a el cuarto de Agustín, la chica está acostada en la cama, con el cabello cayendo como una cascada por su cara angelical, es una de las muchachas más bonitas que yo he visto, ahora que aprecio con detenimiento sus rasgos...
Ella estaba llorando, puedo verlo en sus ojos, ya que están muy rojos, así me parezco yo cuando estoy muy triste porque me peleo con alguno de mis amigos o por extrañar mucho a mi mami... Hago lo que me gustaría que las personas hicieran cuando yo me encuentro afligida, me acerco a ella y le pregunto:
—¿Karina, estás bien?—
Me responde más rápido de lo que tenía previsto:
—No Ava, no entiendo nada, ¿esa señorita es su tía realmente?, se comporta como una pareja celosa, ¿acaso Agustín me está engañando y me miente diciendo que esa mujer es familiar de ustedes?—pregunta Karina sin intentar ocultar su molestia y afligimiento por lo sucedido.
Me compadezco de Karina, le explico que es nuestra tía, que es la hermana de nuestra madre. La muchacha me inspira confianza así que abro mis sentimientos con ella, ya que se encuentra sufriendo al igual que yo, le cuento que mi madre está en una cama (aunque supongo que ya esta al tanto de eso), que no se puede mover, no puede hablar, no puede cuidar de mí, no puede amarme como a mi tanto me gustaría, que está condenada a estar muerta en vida en algo llamado 'estado vegetal' y que los médicos dicen que sólo un milagro podría devolverla con nosotros.
Se siente muy bien expresar tus sentimientos con alguien que al parecer siente empatía por los demás, Karina luce en shock con lo que le estoy contando, empiezo a hablarle de que nuestro padre nos dejó solos en toda esta situación a pesar de saber que es el único familiar que tenemos que nos debería estar brindando el consuelo necesario, le detallo que la tía Kelly es el único adulto de nuestro núcleo familiar que viene a diario a darnos la vuelta, porque realmente no es como si haga algo en favor de cuidarme o velar por mi integridad emocional al menos... Terminé mi historia contándole que papá le paga a la señora Isabel una buena cantidad de dinero para que cuide a mamá, ya que su oficio es ser enfermera, también hace las veces de ser mi niñera pero que a pesar de que siento mucho cariño afecto y por sobre todas las cosas agradecimiento hacia ella, no se compara en lo absoluto con lo que siento por mi madre, o por lo que solía sentir por mi padre antes de que me decepcionara y se convirtiera en la persona mas ruin y desagradable a mi juicio.
Karina se acerca a mí y me abraza muy fuerte, transmitiendo su apoyo y comprensión de la forma universal, en un abrazo.
—Ava, eres muy fuerte—me dice entre sollozos. —yo.o.o—balbucea—no podría contar todas esas cosas tan ávidamente si estuvieran pasándome y menos a tu edad, ¿te molestaría si intento serte útil?—pregunta y puedo sentir sinceridad aunada a compasión en sus palabras.
Me siento un poco feliz de que alguien me considere fuerte y esté siendo sincero, puedo percibirlo, no lo hace con la intención de agradarme o de sacarse de encima una mocosa parlanchina... Sé que lo hace con sinceridad.
Le respondo que para mí es suficiente con su compañía y amistad recíproca, ella asiente y nos quedamos tranquilas, esperando a que pase algo más. Realmente a que suene el pestillo de la puerta y sea Agustín que viene a traernos la información que nos merecemos recibir de su boca, esperando que por esta vez tenga la gallardía de un hombre y sea valiente, una explicación justa que no evada lo que Karina merece saber.
Después de sentir que pasó una eternidad de tiempo, aparece Agustín, pálido y con un moretón bastante evidente en la mejilla, se sienta con disgusto en el borde de la cama y le pregunta a Karina de mala manera que porqué estoy en su cuarto, decido intervenir:
—Estoy aquí porque Karina llevaría más de una hora sola si no hubiese venido a hacerle compañía, y yo se muy bien lo que se siente estar sola... Y también se que a ti no te importa. — Karina asiente cabizbaja y Agustín hace un gesto que parece que estuviese comiendo un kilogramo de clavos y hojillas.
Mi hermano por fin empieza a hablar sobre lo sucedido ignorando mi indirecta respecto a su egoísmo, hasta que dice de forma inquieta:
—Karina, por favor disculpa a mi tía ¿sí?, soy su único sobrino y en la familia de mi madre son un poco por no decir mucho, personas machistas, por ende tenemos un vínculo muy especial porque soy el varón de mayor edad descendiente de esa familia, Kelly es una persona un poco excéntrica, le gusta ser el único centro de atención, verte le hizo sacarse de lugar... Sé perfectamente que fue bastante grosera contigo y me disculpo por eso, pero no es su intención... ¿Lo entiendes?—dijo Agustín mientras no dejaba de pasar su mano por su mejilla golpeada.
Karina luce bastante sorprendida, hasta que balbucea:
—Lo entiendo mí vida—hace una pausa y mira al cielo en señal de derrota—estoy para entenderte. —susurro en un hilo de voz como si le faltara el aire en este momento.
Me quedo un poco más confundida de lo que estaba en un inicio, decido interrumpir la situación y bufé:
—Agustín, ¿a qué error se supones que hacías alusión cuando sucedió el escándalo y le hablabas a la tía Kelly?—pregunté sin intenciones maliciosas.
Agustín se pone rojo como un tomate, y me mira con toda la cólera posible, Karina no estaba presente cuando él asumió haber cometido un error que está familiarizado con todo el espectáculo de molestia y desdén de la vivaz tía... No sé si cometí un error o fui imprudente con mi pregunta, pero mi hermano está tardando mucho en responder y eso me pone muy nerviosa.
Karina interrumpe:
—Agus, mi amor, la nena te está haciendo una pregunta, ¿por qué te quedas callado?—.
Él decide hablar por fin con la voz más ronca de lo que es habitual.
—Kari, no le hagas caso a mi pequeña hermana, ella siempre crea situaciones y problemas en su cabeza, está muy afectada por toda la situación que sucede con nuestra madre.— dice como si estuviese completamente convencido de las palabras que acaba de decir.
Sus palabras me hacen sentir como si estuviese tragando mi bilis, por un momento, no digo nada, me callo todo lo que estoy sintiendo en este momento como es típico en una niña de mi edad a la que nadie toma en cuenta por ser menor y por ende prefieren dar por sentado que es ignorante en todos los temas que parezcan concernientes a los adultos que afirman saberlo todo.
Hasta que escucho a Karina defenderme:
—Agustín, estuve charlando un rato con tu hermana y es muy madura e inteligente para su edad, no me creas idiota y termina de explicar de una vez por todas que fue lo que sucedió ahí en mí ausencia, siento que me estás mintiendo, así como me mientes cuando dices que tu hermana está con tu padre cuando me traes a tu casa para que tenga sexo contigo.—blasfemó con severidad.
Agustín se pasa las manos por el cabello y puedo ver el sudor en toda su cara, especialmente en su frente, lo cual siempre he notado que es la señal afirmativa de que una persona está siendo carcomida por sus nervios, hasta que afirma:
—Karina, ¿cómo puedes acusarme de eso en frente de mi hermana? Es una niñita, ¿no tienes ningún tipo de sensibilidad?—pregunta intentando que Karina sienta compasión de él.
Karina rebusca entre la cama de Agustín, se recoge el cabello en una coleta como si nada estuviera pasando y empieza a caminar hacía afuera de la casa, mi hermano va detrás de allá y la persigue hasta la salida, ya sólo puedo escuchar sus gritos, espero puedan resolver sus diferencias y las dificultades venideras, no debe ser fácil en lo absoluto encontrarse en el pellejo de Karina, las conductas de mi hermano son constantemente reprochables para cualquier mujer que intente ser su pareja, no es nada sencillo lidiar con mentiras, desaires públicos o engaños, o cualquier cosa que sintamos que denigrar nuestra identidad como mujer.
Estoy sola y tomo la decisión de irme a mi habitación, tengo muchas cosas que pensar y procesar, la tía Kelly no se ha ido, sigue estando dentro de casa, pude escuchar que Agustín entró a su cuarto desde hace poco rato, solo... Lo cual me da a entender que la pobre de Karina se marchó en ese estado, la compadezco sinceramente, después de esto en este momento solo puedo pensar en que Agustín es una horrible persona, todo el tiempo hace alusión a que mentir esta mal, que Dios nos castigará por ello, y el se mofa de Dios con cada una de sus actuaciones en su vida, es un completo idiota, espero de todo corazón que el cambie su forma de ser y tratar a las personas o todos terminaremos siendo afectados por sus malas decisiones.
Empiezo a intentar pensar en las posibles razones por las que Agustín le dice a Karina que estoy con mi padre cuando la invita a escondidas a la casa para tener sexo, pero, primordialmente ¿que es tener sexo?, necesito saber lo inherente al tema antes de poder analizar las posibles razones de las mentiras de mi hermano.
Mientras estoy vagamente reflexionando la situación atípica de hoy, escucho la puerta de Agustín entreabrirse y pasos fuertes, puede ser la señora Isabel que quiso saber cómo estaba mi hermano, o fue a llevarle la comida, aunque... No escucho los pasitos intranquilos de Isan, y ella no se despega de su madre bajo ningún concepto, voy corriendo al baño a descargar pis, me lavo las manos, también la cara y decido salir de mi cuarto para averiguar quién entró.
Voy andando lo más sigilosa posible, hasta que llego al cuarto de mi hermano, la puerta está entreabierta, decido asomarme por la pequeña ranura que deja ver hacia el interior, visualizó a mi hermano, está en la cama, con el torso completamente desnudo, y la tía Kelly está arriba de su regazo, literalmente encima de él, con su cuerpo totalmente desnudo, siento que estoy haciendo algo que está prohibido, pero la necesidad de saber qué está pasando ahí dentro me carcome, siento que lo que sea que estén haciendo no está bien, ¿acaso Agustín no pone en su regazo a Karina mientras está en el colegio, con la ropa puesta?, no podré entender lo que están intentando hacer si me voy, decido acercarme más sin hacer ruido y contemplar como se tocan y que es lo que están hablando en este momento, empiezo a escuchar risas de ambos, mi tía Kelly le grita:
—Agustín, nadie me hace sentir tan mujer como tú, eres un chiquillo que si sabe como hacerme sentir una zorraaaa, voy a ahorcarte bebé, y así es que vas a aprender lo que es bueno, aaaag—gritó.
Agustín se mueve debajo de ella lo cuál hace que nuestra tía jadee varias veces, ella le grita nuevamente pero está vez no logro descifrar que está diciendo porque lo hace mediante balbuceos y chillidos que nunca antes había presenciado, lo agarra por el cuello, le da varias cachetadas y él empieza a moverse con más fuerza, haciendo que su cama suene como una lavadora cuando pones tenis ahí dentro... Él esboza una sonrisa de autosuficiencia y ella... Lo besa en la boca, como se besan los novios en las novelas...
El problema es que ellos no son novios, ellos son sobrino y tía, son familiares, y están besándose, desnudos, justo en la cama de Agustín.
Esa es la razón por la cual mi tía Kelly se puso tan histérica por el hecho de que mi hermano trajera a Karina a casa, ella no quiere que él sea novio de Karina, quiere que sea novio de ella en el cuarto estando sin ropa, esta peleando y estando contrariada por algo que hasta yo siendo una niña que no sabe nada como ellos intentan hacerme ver, sabe que esta mal y que no debería de ser así... Sinceramente no es necesario ser demasiado inteligente o superdotado para entender todo lo relativo a lo que ahí dentro sucede, están irrespetando a Karina, y eso no ha de estar correcto.
He perdido la noción del tiempo en el paseo por mis pensamientos y no me doy cuenta que sigo de pie en la puerta del cuarto de Agustín, donde ahora yacen al parecer exhaustos y cansados mi tía Kelly y mi hermano, después de semejante actividad física, la cuál se me dificultó entender el sentido, siento que la sangre me hace una fiesta por todo el cuerpo... No entiendo esta clase de sensaciones, son realmente confusas, siento que esta mal contarle a Karina todo lo que ví porque a pesar de mi corta edad sé perfectamente que no debí verlo, debí irme, siento que esta mal decírselo a cualquier persona, nadie pensará bien de mí si sabe que me detuve a ver como mi hermano y mi tía se besaban de forma tan cercana sin ropa y no me aparté, seguí mirando durante más minutos, no pude controlarlo, una vez más de tantas mi curiosidad hizo de las suyas, es tétrico tener mi vida.
Salgo de el espacio de la puerta procurando que no me noten, me refugio en el cuartito donde esta mamá, es la única persona a la que le confiaría todo, ella es mi faro en medio del océano y así voy a sentirlo siempre, ella me hubiera protegido de lo que me toco tener en frente, ella haría lo posible por comprenderme y no me juzgaría por sentir lo que sentí observando, todo lo que sucede a mi alrededor cada día es más parecido a un cuento, y no precisamente de hadas, uno de esos en donde solo te centras en cómo podrías escapar, nadie creería que ser pequeño y tener que vivir situaciones de adultos se siente tan pesado e inentendible...
Muchas veces los adultos piensan que por ser niños nosotros no padecemos la ausencia de un ser que amamos o el dolor de ver tu núcleo familiar descender a un estado de corrupción y mezquindad que es casi imposible entender que existe... O en mi caso, ni siquiera tener el entendimiento suficiente como para entender que es lo que parece estar haciendo mis familiares más próximos para depender tanto y unirse de forma tan... Íntima, creo que es la única palabra que se adecua a la situación que presencie por elección del destino...
No puedo evitar sentirme además de conmocionada un poco asqueada por mi misma, por las cosas que me permito pensar, por las atribuciones que me he tomado hoy, y por sobre todas las cosas por las cosas que me permití ver, las cuales puedo sentir ahora mismo convulsionar dentro de mí como emociones totalmente desconocidas, y aunque sea una pequeña que no tiene edad suficiente para conciliar que es lo correcto y que no, doy por sentado que el sentir de mi cuerpo en este momento, no es debido...
Debo intentar calmarme.