Samantha El sexo con Dante es maravilloso, nunca quiero parar, montarlo se ha vuelto una de las cosas que más deseo, creo que estoy convirtiéndome en una ninfómana, pero es que ese largo y grueso m*****o, me desbarata, el sonido del agua correr mientras entra en mí, y mientras mis jadeos son amortiguados, por sus besos feroces, no me dejan pensar con claridad. Me corro tan fuerte y delicioso que mis piernas tiemblan, mi precioso esposo me ayuda a sostener en pie y me causa gracia la manera tan posesiva que dice sobre ser suya. Me dice dos veces te amo, pero no me siento tan preparada para responderle, se siente más íntimo que el sexo y no quiero que esto sobrepasé mis límites, tenemos un contrato de un año para demostrarnos que nos amamos, espero que al final, quiera pasar el resto de m

