Skyler —¿Por qué me miras con esa cara? —le pregunté con curiosidad. Parecía haberse acordado de algo?—. ¿Estás bien? Se levantó de la cama sin mirarme, lo cual hizo que también me levantara. Chase permaneció dubitativo por un momento y que no me contestara me dejaba de malhumor. Si algo odiaba que pasara, era preguntar alguna cosa y que la otra persona no me respondiera, como si ni siquiera existiera mi presencia en el lugar. Eso mismo pasaba ahora con Chase. Él estaba parado frente a mí, inmerso en sus pensamientos y desatento a lo que exigía saber. —Chase —pronuncié fuerte y claro. Ahí sus ojos hicieron contacto con los míos—. ¿Qué tienes? Por la manera en la que me observaba me dejaba claro que me había oído pero que seguía sin prestarme mucha atención. Parpadeó un par de veces y,

