Keira. ¿Qué acaba de suceder? No puede volverme a ocurrir, esto no tiene por qué pasar. Dejé los recuerdos junto a él, en el pasado, están muy enterrados, no necesitan ser desenterrados porque el tiempo sigue pasando y todos esos momentos van desapareciendo, borrando el impacto que tuvieron en mi vida. Sacudo mi cabeza. Sigo a Joaquín que está en total silencio, sumergido en sus pensamientos, mientras me sostiene la mano. Pasamos por todo el jardín y llegamos a un lugar apartado de la mansión, caminos un poco más, y nos detenemos. Miro al frente sorprendiéndome por encontrar una pequeña casa blanca, avanzamos y llegamos a la entrada; me abre la puerta, se hace a un lado para que pueda ingresar y escucho como cierra la puerta. Miro el lugar. Tiene paredes blancas y una chimenea ju

