El avión privado de Isabella y Marco aterriza en Inglaterra, la joven fue despertada delicadamente por su esposo que ya tenía en brazos al pequeño Mike y Thais estaba jugando con unos colores. —Llegamos. —Serán unas lindas y cortas vacaciones. —Eso espero. —Al menos comenzaron así —la mirada que le dio Isabella a Marco fue de complicidad, lo sucedido en ese avión la había dejado sumida en un cansancio físico que la dejó dormir el resto del viaje, pero una calidez en el pecho. Ellos estaban dando todo cuanto podían para que su relación fuese cada día más fuerte. Isabella habría querido quedarse en aquella cabaña que su madre tanto amaba y que tantos recuerdos le traía con su padre, pero debido a que todos los eventos a los que debía asistir se realizarían en Londres busco una mejor o

