—No te apenes nena, me encanta que seas una chica abierta a todo y que estés dispuesta a darme ese rico coño que tienes —su piel se eriza por completo al escuchar mis palabras—, te gusta lo sucio o lo romántico, dime mi amor. Ella queda sin palabras, aprovecho eso y empiezo a quitarle toda la ropa, quedando completamente desnuda, mostrando esas gigantes tetas, los palmo con mis manos para luego amasarlas, sentirlas… Sin medir el nivel le doy un fuerte azote a una de sus tetas, ella gime, y nuevamente lo vuelvo hacer con la otra. Mi polla reacciona, palpita al sentir estas tetas suaves y grandes, hmmm la chica tiene los suyo. —Soy toda tuya, eres mi hombre de mis sueños húmedos —dice al abrir sus piernas, mostrándome ese coño. ¡Ay, que rico! Me inclino hacia ella, depositando besos húme

