Alexander. ¡Maldita sea! Que es lo que tiene en la cabeza, como se le ocurre irse en este momento, principalmente en este instante y lo peor que lleva un bebé mío dentro de ella. ¡Que tiene en la cabeza! Cobra abre la puerta de la Suite, permitiéndome entrar. Todo acongojado entro, mi cabeza se encuentra en otro mundo. Me adentro a la suite y voy directo hacia la habitación, me siento ahorcajadas en la orilla de la cama, bajo mi mirada y me permito quedarme en blanco por un momento. De un momento a otro saco mi móvil del bolsillo de mi pantalón, desbloqueo la pantalla y lo primero que quiero hacer es hablar nuevamente con mi nana, aunque ya había hablado con ella y le había dejado órdenes, pero es que no me resisto decirle todo lo que se merece al hijo de puta de Fran. Maldito inepto

