Ekatenina. “Una noche con el mafioso” Estoy encerrada en mi habitación, tendida sobre la cama tratando de cerrar mis ojos, lamentablemente mi insomnio me está matando, ya que los recuerdos inundan mi tranquilidad. Mis ojos están clavados hacia el cielo raso, será que esperaré que alguien me hable o que se me ilumine el cerebro, ¿qué es lo que tengo en mi cabeza? Intento procesar todo para acomodarlo en mi disco duro, como guardar el beso apasionado que me di con el mafioso, también de que tuve un almuerzo asolas, no nos matamos, solo la pasamos bien o de cómo olvidar que toda la tarde pasamos en la terraza, viendo como cae la nieve o de como el fuego ardía para mantener la calefacción de la chimenea. En la terraza puedo ver un enorme salón, tipo reunión o algo así, “ideas mías”, nos e

