—Ah, lástima, es que él tiene novia, pero le pasaré tu recado. —Él se lo pierde —dice mi jefa con rostro de pocos amigos—, ahora que estás aquí debes ir de una vez al fregadero, es que ayer que te fuiste tuvimos una fiesta y ahora toda la casa está irreconocible—lo que me faltaba—, lo siento mucho, pero es que era la fiesta de reencuentro de las amigas de mi hija, ahora te quedarás a limpiar todo mientras nosotras nos vamos al Spa, es que tenemos una resaca y unas enormes ojeras. Respiro profundo, todo esto es un trabajo y nada de lo que haya dentro de la casa será un obstáculo para mí, no me pondré de mal humor porque este es mi trabajo, y mientras tanto tengo que limpiar todo. Hoy será un día demasiado pesado, ya que muchos trastes me están esperando, y no se diga de todo lo que debe e

