Sus palabras me llegan hasta el fondo de mi ser, soy un ser humano que tiene un corazón y me duele mucho todo lo que está ocurriendo en tan solo unos minutos, todo parece el sufrimiento eterno. Quiero decirle que todo pasará y que todo esto será olvidado, pero lastimosamente no soy nadie, no tengo ese poder para ordenar que no le hagan nada a ella y menos a rizo. Nuevamente, vuelvo a chillar, no quiero que ella muera, aunque me haya dicho muchas palabras groseras. —Eh… Lo siento mucho, no… —Shhh… No lo sientas, ahora tienes que descansar porque llevas un bebé dentro de ti —lo señala, intenta dar un paso hacia delante, pero Paola la detiene. —¡Pero qué es lo que les sucede a todos ustedes! No comprenden que no estoy acostumbrada a escuchar como planean matar a una persona con tanta tra

