Cuando estuve con él tomé la pastilla, sí, la pastilla de planificar. ¿Qué ha pasado? —Lo interpreto como un asombro y sorpresa —asiento. No, esto lo estoy tomando como el fin de mi vida, un embarazo es una complicación para todos mis planes, no ahora, no me siento preparada para un bebé y menos con todo lo que está sucediendo con el mafioso. —Es normal —se tranquiliza—, pero la alimentación no—dice con un poco de molestia en su voz. Que tiene que ver la alimentación con un embarazo, prefiero en este instante que me diagnostique anoréxica, pero un bebé no… —Pensé que era la depresión —agranda sus ojos al escucharme—, lo siento, lo he dicho en voz alta. Mierda, no puedo está divulgando lo que pasa en mi vida, era de esperarse que todo lo que tenía eran por cambios hormonales y no porq

