Capitulo 6

1331 Palabras
Mi abuelo solía decir que yo soy una persona inteligente y calculadora, así que para esta ocasión no sería diferente. Tenía un plan, iba a hablar con mi padre acerca de cómo saber si alguien es vampiro, sin rodeos, supongo que estaría dispuesto a hablar de ese tema con su única y querida hija. Y lo puse en marcha. Cuatros días después del encuentro con Nik me dispuse a hablarle a mi padre. Llamé y no tuve que esperar sino hasta el segundo tono para obtener respuesta. -Hola mi amor -oí la voz de papá, se podía escuchar que estaba sonriendo. Es curioso como él es alguien muy frío con muchas personas pero con su familia era el mejor. —Hola papá —respondí alegremente. -¿A qué debo el honor de tu llamada? -Oh vamos, ¿no podía sólo llamar para saludar? -Te conozco, hija y sé que estás tramando algo. Le reí al teléfono. —Bueno, está bien, aquí va —tomé un poco de aire-¿cómo puedo saber si una persona es un vampiro? La línea quedó en silencio por unos momentos. Mientras esperaba su respuesta, me mordí el labio, tal vez no era adecuado hablar de eso. —¿Para qué quieres saber eso? -dijo en un tono más distante. —Verás —suspiré— he conocido a un chico... -interrumpió mi discurso antes de poder seguir. —¿Ese chico ha reemplazado a Jacob? -¿Qué? No papá, no, para nada. Oí algo así como un suspiro de alivio, pero no estaba muy segura. -¿Puedo continuar? -Adelante. -Bueno -seguí diciendo conocí a este chico por mi compañera de habitación y desde que lo vi me pareció alguien extraño, es muy pálido, tiene un olor diferente al de otras personas y cuando llegamos a rozar nuestras manos, estaba muy frío. Comparé esto a como son ustedes, el abuelo, todos y algo me dice que estoy en lo correcto, ¿tú que opinas? -Renesmee, es difícil saber si alguien es un vampiro sólo por un relato, pero si tú estás casi segura, es posible que sí-de repente fue como si las ideas llegaran a su mente- ¿has visto sus ojos? -¿A qué te refieres? -Me supongo que sí es un vampiro, no debe llevar la dieta que nosotros, debe consumir sangre humana y en los vampiros puedes ver eso, en el color de sus ojos, deben ser de un rojo intenso o en caso de que estés hambriento, n***o. Me puse a pensar y me di cuenta que no había reparado en sus ojos, así que mis sospechas aún no estaban cien por ciento confirmadas. -Ugh-me quejé con él- la verdad es que no me he fijado en eso. -Deberías, creo que con eso ya podrías saberlo. -Y papá... ¿Crees que sea prudente, si es que llegase a resultar ser un vampiro, acercarme a él y quizá, ser su amiga? Se oyó una risa. -Mi pequeña siempre tratando de ser amiga de los demás. Pero sí, tal vez sí, no corres un gran riesgo dado que tienes veneno en las venas, pero, debes considerarlo porque también tienes sangre humana en ellas. -Lo sé-suspiré- gracias por todo, papá. -Cuando quieras, te amo, corazón. -Yo más, saludos a mamá y a toda la familia. -Ellos están aquí. -¡¿Escucharon todo?! -Algo así. Mi cara estaba roja como un tomate. -Está bien-no me quedó más remedio que aceptar la realidad— ¡Los amo! Escuché algunas despedidas y corté la llamada, ahora sólo faltaban un par de cabos sueltos para saber si mis sospechas eran ciertas. Fui directamente a la cafetería y ahí pude alcanzar a los chicos. -¡Nessie! Todo un placer tenerte aquí con nosotros -Mencionó Alex, siendo bromista como siempre. -Un placer que me reciban-le sonreí amigable y empecé a comer. Tenía una rutina un poco diferente pues, era el primer día que tendría algo llamado APE (Actividad Para Escolar), cuando terminamos de comer, cada uno se fue a la suya, todos los chicos del grupo estaban en una distinta, yo había optado por el teatro, estaba nerviosa porque por dos horas no iba a estar con ningún conocido. Camine hasta que llegué a un auditorio pequeño, era un largo salón que hasta el frente tenía una tarima, no sabía muy bien dónde tenía que estar así que fui a la tarima y me acosté en ella, me puse los audífonos y esperé a que alguien más llegara, genial, a las clases básicas para pasar el curso llegaba tarde, pero a las que no me afectan llego temprano. Después de unos diez minutos empecé a oír ruidos, así que me levanté y acomodé mi cabello. Y para mi sorpresa, ahí estaba Nik, me vio e hizo un movimiento con la barbilla a modo de saludo y empezó a caminar hacia mi. -Qué hay, Rennie. -Soy Renesmee-rodé los ojos. -Es una apodo, tranquila. -En ese caso es Nessie. -No sabía que había reglas sobre cómo llamarte -soltó una risa. -No las hay, sólo que nadie me había llamado así. -Siempre hay una primera vez, ¿no? -guiñó. Rodé los ojos, un chico confiado, era de esperarse. -No pareces alguien interesado en el teatro mencioné para cambiar la conversación. -¿Y tú si? -soltó una risotada. -Las apariencias engañan -dije con un asomo de indirecta. -Vaya que sí. Entonces entró la profesora en el momento ju y dimos por terminada nuestra conversación, detrás de ella iban todos los demás alumnos. Nos presentamos y al parecer, este año la profesora había optado por juntar a todos los grados, por esto que Nik estaba ahí. Cuando la clase terminó, una idea fugaz pasó por mi mente. -Hey Nik, ¿Quisieras ir por algo de cenar? sonreí amablemente. Al parecer la invitación lo había tomado por sorpresa, pero terminó accediendo. Llegamos al restaurant y nos sentamos en una de las mesas más alejadas. Pedimos una pizza para los dos. Empecé a comer con energía pues sólo tenía en el estómago un burrito a medias del almuerzo. -Normalmente, cuando voy a cenar con una chica, es porque quieren algo de mi, no quieren comer realmente · mencionó algo divertido pues yo ya iba por la tercera rebanada. -Perdón por no ser como las demás de las chicas-resoplé. Después de un rato vi que Nik seguía con la misma rebanada. -¿No estás hambriento? -Eh sí, sí —dijo dubitativo. -Vamos, come le dediqué una sonrisa. Devoró casi entera la rebanada y eso lo había visto en casa varias veces, cuando Jacob llevaba comida y retaba a mis tíos a comer, siempre lo hacían de un solo bocado. No terminamos la pizza, el único remedio fue que la pidiéramos para llevar. Caminamos hacia mi habitación y nos detuvimos a charlar en la puerta. Mi oportunidad estaba ahí, lo miré directamente a los ojos y pude percatarme en que usaba lentes de contacto, un detalle que no podía dejar pasar. -¿Usas lentillas, verdad? -mencioné y puso una cara de confundido. -Oh sí, ya sabes, las inseguridades de un chico -señaló su cara- en mi caso, mis ojos. Hablamos de unas cuantas cosas más cuando decidí que ya era hora de entrar. Las chicas ya estaban dormidas, así que me recosté pero no pude dormir. Todo encajaba, su temperatura, su olor, su piel, sus ojos. Mi oportunidad estaba ahí, lo miré directamente a los ojos y pude percatarme en que usaba lentes de contacto, un detalle que no podía dejar pasar. -¿Usas lentillas, verdad? -mencioné y puso una cara de confundido. -Oh sí, ya sabes, las inseguridades de un chico -señaló su cara- en mi caso, mis ojos. Hablamos de unas cuantas cosas más cuando decidí que ya era hora de entrar. Las chicas ya estaban dormidas, así que me recosté pero no pude dormir. Todo encajaba, su temperatura, su olor, su piel, sus ojos. Nik era un vampiro.
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