Por los pasillos del restaurante un enojado hombre caminaba con furor. Angélica, que hace poco había colgado la llamada escucho los pesados pasos de un chico que ostentaba un amargo rostro. Daniel y Alexander que comían silenciosamente sus alimentos se fijaron en el sujeto que se aproximo bruscamente a la atractiva mujer. Angélica que no estaba dispuesta a dedicar de su tiempo al individuo que la dejo como si no fuera nada, continuo comiendo y no le dio importancia a su presencia. Al psiquiatra tampoco le intereso y siguió devorando el manjar a su lado. Pero contrario a ellos Daniel se estremeció de repente Julián molesto por ser ignorado tomo el hombro izquierdo de la ex estudiante de odontología y dijo ásperamente -Sal y hablemos afuera. Angélica golpeo la mano del chico -No ten

