Después de esa noche, no sé porque, pero obedecí y me quedé en esta casa desconocida. Durante esos siete días tuve la posibilidad de conocer a la madre de tobías, una mujer de aproximadamente un metro sesenta, delgada, corte de cabello estilo bob y n***o al igual que su hijo. Una mujer muy sencilla y agradable, me hacía recordar a mi madre la cual debe estar preocupada por mi ausencia, supongo.
De repente la puerta principal se abre e ingresa Tobías, quien se sacudía el cabello y se nos acerca.
-Veo que tuvieron la posibilidad de conocerse, madre -él beso su mano.-
-Si hijo mío, tu novia es muy agradable, ¿porque nunca me contaste sobre ella?
-¿Que?, ¿novia?, oh no, no -dije avergonzada.
-Mamá, ella es una amiga a la cual ayudaré.
-Bueno, deberías considerarlo, es una chica muy dulce y está demás decir que es muy hermosa y sencilla. Me agrada -le guiña un ojo.-
-Mamá, sabes que estoy con Leyla
-Ay no, esa muchacha te llevará a la perdición, te arruinará. -se paro molesta y se fue.-
-Lo siento susie por eso, ya han pasado siete días y debemos conversar.
-Si, supongo que estoy algo preparada -me encogi de hombros.
-Por favor habla, se honesta conmigo -se sento a mi lado y me miraba fijamente.
-Esta bien
-Empieza por decirme que fue lo que sucedió.
-Esa noche que me encontraste en la calle, estaba siendo secuestrada por ese sujeto.
-Si, ese hombre es mi padre
-¿Tu padre?, pero si sus iniciales son W.R.W
-Si, Willmer Ringer Whitman, utiliza el apellido de mi abuela primero, para que nadie sospeche de él.
-Entonces como voy a confiar en ti, si el tipo que me secuestro es tu padre. -empece agitarme.-
-No te preocupes, hace años no tengo contacto con mi padre, es un degenerado maltratador. Necesito que me sigas contando que sucedio.
-Según lo que me dijo tu padre, es que fui vendida para él
-¿Vendida?, ¿quién pudo hacerte eso? -me miraba fijamente .
-Mi padre, Derick Davis -suspire intentando contener mis emociones.
-¿Porque haría eso?, y un minuto, ¿Eres hija de ese Davis?, ¿el dueño de esa nefasta empresa de arquitectura?.
-Por desgracia si
-Oh, no puede ser. ¿Como un hombre podría vender a su propia hija?, que hijo de puta.
-Si, sabía que él me despreciaba pero nunca pensé que me vendería, desde ese día mi vida ha sido un completo infierno. La noche de esa fiesta descubrí que mi novio...bueno, ex novio se acostaba con mi mejor amiga, los encontré en la cocina de mi casa teniendo relaciones. -una lagrima cayó bajando por mi mejilla.
-Sigueme contando -limpio esa lagrima con su dedo.
-Y luego escape hasta el jardin de la casa y fue ahí que esos hombres me llevaron a la fuerza y el resto ya lo sabes.
-Si, debo admitir que te seguí. Yo estaba en esa fiesta pero no sabía que eras hija de Derick Davis y menos que la basura de mi padre te había comprado. Oh, la vida es una mierda -exclamo molesto.-
-Tengo una duda, ¿porque me ayudas?
-No podía permitir que se llevaran a una chica así, aparte ahora que lo se todo, necesito que me ayudes en un plan que tengo para vengarme de nuestros padres por el daño que nos hicieron.
-¿Que te hizo a ti tu padre?
-Lastimo a la persona que mas amo en esta vida.
-¿Tu novia?
-No, a mi madre. Mientras viajaba por Inglaterra por trabajo, tuvo el descaro de hechar a mi madre a la calle y meter en su casa a una mujerzuela. Imagino que sus planes contigo eran crueles, porque tiene una mujer.
-¿Que piensas que planeaba hacer conmigo?
-Mantenerte encerrada como su esclava, saciar sus necesidades. Si ya sabes a lo que me refiero.
De solo escuchar eso mi estomago empezó a doler, no imaginaba la tortura que me esperaba
-Pero no te preocupes, no te lastimaré. No soy como él.
-¿Y entonces cual es tu idea?
-Mi propuesta es, que te cases conmigo
-¿Como?
-Si. si te conviertes en mi esposa, él nunca podrá hacerte daño, cuando se entere que tú te casaste conmigo va a ver perdido no solo a ti, si no a su preciado dinero y por lo demás se vengara de tu padre. Pasaran grandes cosas, que no podrás dimencionar la guerra que se armara.
-Pero no puedo, a penas te conozco
-Será solo un matrimonio falso, apenas consigamos nuestro objetivo, nos divorciamos.
-¿Puedo pensarlo? -suspire-
-Pero que sea rápido, esto no lo hago por gusto y tampoco porque me agrades. Es solo un plan.
-Si, esta bien. Dame tiempo, tampoco es sencillo aceptar casarme con alguien que no conozco, no sé tus reales intenciones. Aparte acabo de descubrir a mi novio siendo infiel, no pensarás que es tan sencillo, ¿o si? -lo mire desafiante.-
-Disculpa, mi intención es vengar años de sufrimiento que padecimos con mi madre, no imaginas lo que es vivir al lado de ese hombre.
-Si vamos hablar de malos padres, deberías conocer el mío -solte una pequeña risa.
-Estamos realmente jodidos niña
-Dime Susie, si voy a tener que decidir si casarnos, no podrías llamarme niña.
-Tienes razón -de repente su telefono comenzó a vibrar.- Permiso debo contestar. -se levanto y se fue a la cocina hablar.-
Seguramente debe ser su novia, esa chica tiene que ser muy importante, siempre que la llama, él corre por ella. Pensando un segundo en su propuesta, es descabellado el casarnos sin conocernos, pero al mismo tiempo puede servirme, ya que eso significaria arruinar los planes de mi padre, doblar su mano alguna vez en la vida.
Tengo tanto por pensar, mientras analizaba que hacer, veo que por la puerta principal entra una chica de pelo liso, largo y perfectamente rubio, de ojos color cafe claro, muy delgada, lucía un crop color rojo y jeans azul oscuro, tacones rojos y un bolso que brillaba aún más que ella. Estaba furiosa, indignada.
Veo que sus pasos se acercaban hasta mi.
-Así que está es la zorra que te tiene entretenido -lanzo su bolso al piso.-
-Leyla basta -tobías suspiro y rascaba su cabeza, se veía tenso.-
-¡No!, no me respondes las llamadas, me evitas, ¿que es lo que sucede?.
-Susie, ¿podrías dejarnos solos un momento?
-Si claro
En lo que me preparaba para irme, veo que esta tal Leyla en un movimiento rápido empuja a Tobías y se abalanza sobre mi, abofeteandome tan fuerte que casi pierdo el equilibrio...oh duele, puse mi mano en la mejilla y veo que Tobías se pone adelante mio cubriendome.
-¡Te dije que basta Leyla!,¿piensas que puedes venir a mi casa y golpearla a ella? -le grito en la cara.-
-¡Si y que!, ¿tanto te excita que me cambiaste en un par de días? -lo abofeteo en la cara.-
-¡Eso si que no te lo voy a permitir!, se toda la verdad sobre ti, se que eres la favorita de mi padre, se que te acuestas con él desde hace un año, ¿porque piensas que regresé?
-Tob...tobias, eso no es verdad, ¿como me acusas así?. -ella de por si era de tez blanca, pero ahora su piel era mas clara aún.-
-Mi propio padre se encargo de enviarme vídeos y fotos. Aparte no te permito que vengas a mi casa a gritar ni menos a que le coloques un dedo encima a Susie. -lo escucho tragar saliva- Mi prometida.
Mueve su cuerpo hacia el lado derecho, con su mano alcanza mi mano, la entrelaza. Mi cuerpo se paraliza unos segundos, ¿que estaba pasando?.
-¿Prometida? -dijo ella sin creerlo.- ¿Desde cuando?.
-Llevamos tres meses juntos y la amo -Apreto mi mano suavemente -
-No te creo -empezo a sollozar.- tu me amas.
-Te amaba, pero cuando descubrí todo, solo siento asco por ti.
-Perdoname -lloraba mas fuerte y casi en un ataque de histeria.-
-Que ridicula -murmure.-
-¿Que dijiste maldita estupida? -apreto el puño.-
-No te atrevas a tocarla, no lo permito -seguía sin soltar mi mano.- Leyla haz el favor de irte y no volver nunca más.
- Oh Tobías Whitman no podras quitarme así tan fácil de tu vida, no creo en nada este supuesto amor repentino.
-¿No te quedo claro?
-Tobías se gira hasta quedar al frente mío pone ambas manos en mi rostro y como si nada, me da un beso....Ohh no.