-Acepto -dije ya decidida.
-¿Que cosa aceptas?
-El matrimonio
-¿Que?, ¿estas segura?
-Si, por supuesto. Después de lo que vimos hoy en las noticias, me di cuenta de que a pesar de que no nos conocemos, nos podemos ayudar.
-Ven, entremos primero a la casa y lo conversamos.
-Bien
Entramos hasta la lujosa casa de un piso, era mucho más hermosa que la anterior, muy calida y comoda. Lo segui hasta una habitación y supongo será su oficina. Abrió la puerta y dejo que pasara primero, nos sentamos. Estaba nerviosa, había decidido casarme con él, no era como imagine alguna vez el matrimonio, con el hombre que amaba, formar una familia, ser feliz. Ahora me casaría para así vengar que me hayan vendido y él para destruir a su padre por todo el daño que les había causado durante su vida. Se siente extraño tener un esposo solo por venganza. Pero lo haría porque había mucho en juego y necesitaba entender miles de misterios que rodean mi vida.
-Entonces...¿cien por ciento segura?.
-Si, lo estoy
-Okey, ¿que es lo que quieres que diga el contrato?.
-No voy a pedirte nada, solo un matrimonio breve, no quiero dinero tampoco. Solo que me ayudes a saber el porque tanto odio de mi padre, hacer pagar al imbecil de Dan por traicionarme.
-¿Cuanto tiempo estaremos casados?- estaba escribiendo en un cuaderno.
-Tres meses
-Uhm no, minimo un año o si no nadie nos creería.
-Un año es mucho -reclame.
-Y tres meses poco. Susie creeme, sospecharian.
-Okey, un año entonces. Ya luego de eso nos divorciamos y hasta nunca.
-De acuerdo, eres sensata.
-Nada de sexo
-Por supuesto y lo otro. Sin enamorarse -dice él-
-Dudo que nos enamoremos, hay tanto por sanar. Aparte tú no eres mi tipo.
-Ni tu tampoco el mío-me mira con cara burlesca.
-Bien, trato hecho -estire la mano para cerrar este acuerdo, él la tomo.
-Trato, futura Señora Whitman -sonrío.-
Su sonrisa hizo que me sintiera extraña, de estos días que comenzaba a conocerlo no tuve la ocasión de verlo sonreír, siempre se le veía triste o molesto. Y ahora que sonriera me agradaba, podemos ser muy buenos amigos al parecer. Que este año transcurra rápido, para buscar una nueva vida y firmar el divorcio, así cada uno continua con sus vidas normales. Esto es solo un contrato, un matrimonio falso, ¿que podría salir mal?.
-Voy a escribir el contrato, lo firmaremos y hay que poner manos a la obra.
Se levanto y se fue, una de las empleadas me llevo hasta una habitación al fondo del pasillo, habían unas cuantas prendas femeninas. Tome una ducha y mientras pasaba la esponja por mi cuerpo, pensaba en el engaño de Dan y cuanto lo extrañaba al mismo tiempo, lo amaba y mucho, que su traición dolía era como una llama de fuego en el corazón. Todavía recuerdo cuando lo conocí, cuando lo mire por primera vez y me enamoré integramente de él, era mi universo, pero debía ser valiente y olvidarlo, iniciar de cero. Tal vez este alocado plan pueda servir.
Al salir del baño me vesti y preferí colocarme unos shorts y una polera masculina, supongo deben ser de él. Siento que golpean la y pasan, era Tobías. Amarre mi pelo con una moñito blanco que encontré, no me sentía bien psicologicamente, él me vio y se sentó en una silla aterciopelada que había en el cuarto.
-Si vas a ser mi esposa falsa, tendré que comprarte ropa -miro mi atuendo.
-Por supuesto, pero al terminar el matrimonio te devolvere cada peso invertido en mi.
-No te preocupes por ello, hacer esto es lo minimo que puedo hacer. ¿Estás bien?. -me miro con compasión.
-La verdad, no -Agache la miraba.-
-Imagino el motivo de tu tristeza, ¿pero sabes?, ese sujeto no merece ni una sola lágrima de ti, es cierto, te conozco muy poco, pero lo que he podido ver es que eres una excelente mujer y que solo ha sufrido en esta vida. Él no te merece y creeme que cualquier hombre se volvería loco por tener a una mujer como tú.
- Gracias por mentir para hacerme sentir un poco mejor -esboce una leve sonrisa.-
-No estoy mintiendo y sé que no me equivoco con mis palabras, si te hubiera conocido antes y en otra oportunidad de la vida, ten por seguro habría caído rendido a tus pies. -Acarició mi cabello.-
-Eres muy gentil
-Te aseguro que todo saldrá bien. Debo irme, tengo que resolver esto del contrato, probablemente lo firmemos mañana también. Buenas noches -se acerco y beso mi mejilla-
-Descansa -Lo veo salie y puedo respirar tranquilamente, su presencia tan varonil me incomodaba de cierta manera.-
Me acoste encima de la cama sin cubrirme, que sería de mi ahora, que haría. Estoy a punto de cometer una locura pero todo sea por devolver el daño que me han causado y si este hombre será el responsable de ayudarme lo voy aceptar. Cerré mis ojos hasta dormir.
No sé que hora será, pero se escucha unos ruidos y gritos de hombres, al parecer es una discusión, asustada me levante para ver que sucedía y antes de abrir la puerta, un cuerpo femenino me empuja de regreso hasta adentro de la habitación y cierran la puerta con llaves.
Asustada pensaba en gritar pero cubren mi boca con una mano.