Cierro mis ojos a pulso y aprieto los puños con fuerza, sentía mi mejilla arder y un ligero sabor a sangre en mi boca mientras la veía a ella allí dar un largo trago terminado por completo la botella con una sonrisa de satisfacción que encendió por completo mi ira, doy unos pasos hacia ella con la clara intención de estrellar mi mano contra su mejilla, pero cuando alzo mi mano para abofetearla siento como alguien me sostiene la mano desde atrás evitando que mi mano impacte de lleno contra su rostro, yo me doy la vuelta fulminado con la mirada al que me hubiera impedido darle su merecido a esa condenada, pero me congelo en mi lugar al ver el rostro enfurecido de mi padre, el cual nos mira a ambas con desagrado y decepción. –Lidia… ya basta – Pronuncia con dificultad haciendo un poco de pre

